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MARAVILLAS. PLAZA DEL DOS DE MAYO

Los lнmites del barrio de Maravillas, cuna que fue de la majeza de Madrid, y que competнa en casticismo con los manolos de Lavapiйs y los chisperos de San Antуn y Barquillo, se mantuvieron invariables hasta finales del siglo XIX. Segъn Mesoneros Romano, en su libro Manual de Madrid, de 1833, el cuartel de Maravillas &#8212asн se llamaban entonces las zonas administrativas&#8212 estaba formado por el бrea comprendida entre las calles de Fuencarral, Desengaсo (hasta la formaciуn de la Gran Vнa tenнa salida a Fuencarral), Tudescos (toda esta parte estб igualmente muy reformada), San Bernardo, puerta de Fuencarral (estaba en la calle de San Bernardo, a la altura de la calle de San Hermenegildo) y puerta de San Fernando o de los Pozos de la Nieve en la hoy glorieta de Bilbao. En la actualidad, el barrio de Maravillas es el de la circunscripciуn de la parroquia de Ntra. Sra. de las Maravillas y de los Santos Justo y Pastor, asentada desde el aсo 1891 en la iglesia del antiguo convento de Maravillas.


Barrio de Maravillas

El traslado de la Universidad de la calle de San Bernardo al extrarradio de la Moncloa, supuso un mazazo para el barrio. Maravillas habнa sido durante casi un siglo el refugio de los estudiantes. Todo йl estuvo sembrado de pensiones, restaurantes econуmicos, tascas y cafйs, librerнas, talleres de imprenta... Los universitarios daban vida y recursos. Casi a punto de sucumbir, los especuladores inmobiliarios pusieron su punto de mira en este barrio cйntrico y decadente y urdieron un despropуsito urbanнstico sin parangуn: la "Gran Vнa Diagonal", en la que pretendнan sacarnos a todos de nuestras casas y hacer tabla rasa de todo un barrio histуrico plagado de notables edificios. Pero Maravillas no estaba vencido. Resurgiу. La tozuda resistencia del paisanaje y la divulgaciуn pъblica del plan &#8212portal por portal&#8212 hicieron fracasar tan desmedido, sin sentido y codicioso proyecto. Hoy Maravillas, que con el tiempo ganarнa a pulso el mal admitido por los vecinos sobrenombre de Malasaсa, luce en todo su esplendor y con mбs fuerza e нmpetu que nunca.

La Plaza del Dos de Mayo, una de las mбs mнticas y famosas de Madrid, corazуn del barrio, tiene su propia historia, pues fue escenario de la heroica resistencia del pueblo de Madrid contra la invasiуn francesa, el 2 de mayo (de ahн el nombre) de 1808.

Se formу en 1869 en parte de los solares resultantes de la demoliciуn del convento de Maravillas (permanece la iglesia, barroca, tнpicamente carmelitana, construida en 1647) y del Parque de Artillerнa de Monteleуn, que hasta 1807 habнa sido palacio suntuoso de los duques de Monteleуn. E igualmente se trazaron las calles de Ruiz, Monteleуn, Malasaсa, Galerнa de Robles y prolongaciуn de Divino Pastor, que para todo eso daba el derribo.


Convento de Maravillas y ruinas de Monteleуn. 1868

El convento de Maravillas (al fondo) y ruinas del Parque de Artillerнa de Monteleуn, del que sуlo se conserva en pie el arco de entrada


Convento de Maravillas y ruinas de Monteleуn. 1868

El convento de Maravillas (a la izquierda), unos dнas antes de su derribo en 1868, y ruinas del Parque de Artillerнa de Monteleуn


Plaza del Dos de Mayo en 1868

Plaza del Dos de Mayo en el dнa de su inauguraciуn, el 2 de mayo de 1869.
Al fondo se ve el monumento a Daoiz moda y Velarde, entonces en la confluencia de la nueva calle abierta de Ruiz y la que serнa de Carranza

En el plano de Texeira de 1656 aparece dibujado el primero de los palacios de los marqueses del Valle, duques de Monteleуn y de Terranova, descendientes de Hernбn Cortйs, de dimensiones mбs reducidas. Luego, al anexionar a la finca terrenos extramuros a la cerca construida en 1625 por Felipe IV que rodeaba el Madrid de entonces, y parte de una quinta colindante, la llamada del Divino Pastor, se derribу el primer palacio y fue construido uno nuevo. De estilo churrigueresco, con algunos edificios dependientes de йl, tenнa un primoroso jardнn que se extendнa delante de su principal fachada, en el que habнa una bella fuente de mбrmol con tres nereidas, sobre las que aparecнa una figura con casco sosteniendo las armas de la casa de Monteleуn. Otro de los adornos era una estatua de Neptuno, que se destacaba en el centro de un gracioso arco. La escalera era tan magnнfica que se la comparaba con la del Escorial. En sus estancias regias viviу la duquesa de Terranova, camarera mayor de la reina Marнa Luisa de Orleans, primera esposa de Carlos II, y la reina Isabel de Farnesio cuando ya era viuda de Felipe V.


Planos de Texeira y Espinosa

Palacio de Monteleуn. Valentнn Calderera. 1850

Palacio de Monteleуn. Cuadro de Valentнn Calderera, de 1850, que se conserva en el Museo Lбzaro Galdiano


Plaza del Dos de Mayo en 1890

Plaza del Dos de Mayo en 1890


Plaza del Dos de Mayo en 1940

Plaza del Dos de Mayo en 1940, durante unas obras de remodelaciуn

En 1723 sufriу el palacio un pavoroso incendio, que causo muchos estragos de difнcil y costosa reparaciуn. Y en 1807, Godoy, primer ministro de Carlos IV, lo convirtiу en parque de Artillerнa. Ademбs de los pertrechos y dependencias militares, alojaba tambiйn el museo y las colecciones histуricas y facultativas de Artillerнa.


Plaza del Dos de Mayo en la actualidad

Plaza del Dos de Mayo en la actualidad

Un aсo despuйs, a este centro castrense acudieron los madrileсos en busca de armas el memorable 2 de mayo y aconteciу su йpica defensa ante los franceses.

La historia del alzamiento es bien conocida:

Tras la firma del Tratado de Fontainebleau el 27 de octubre de 1807 y la consiguiente entrada en Espaсa de las tropas aliadas francesas de camino hacia Portugal, Madrid fue ocupada por las tropas del general Murat el 23 de marzo de 1808. Al dнa siguiente, se produjo la entrada triunfal en la ciudad de Fernando VII y su padre, Carlos IV, que acababa de ser forzado a abdicar a favor del primero. Y de inmediato, ambos son obligados a acudir ante Napoleуn en Bayona, donde una nueva abdicaciуn dejу el trono de Espaсa en manos del hermano del emperador, Josй Bonaparte.

Mientras tanto, en Madrid, Murat solicitу, supuestamente en nombre de Carlos IV, la autorizaciуn para el traslado a Bayona de los dos hijos de йste que quedaban en la ciudad, Marнa Luisa, reina de Etruria, y el infante Francisco de Paula.


General Murat

General Murat

El 2 de mayo de 1808, a primera hora de la maсana, la multitud comenzу a concentrarse ante el Palacio Real para impedir que se consumara el secuestro, y los mбs exaltados intentaron asaltar el palacio y cortar los enganches del carruaje dispuesto a la puerta. El tumulto fue aprovechado por Murat para ordenar a un batallуn de granaderos de la Guardia Imperial disparar a la muchedumbre, causando gran cantidad de muertos. La ira popular estallу de inmediato, y un нmpetu de lucha corriу por Madrid durante toda la jornada. Se utilizу cualquier objeto que sirviera como arma: navajas, palos, piedras, agujas de coser, macetas arrojadas desde los balcones... Asн, los acuchillamientos, degollamientos y detenciones se sucedieron en una jornada sangrienta. Mamelucos y lanceros napoleуnicos extremaron su crueldad con la poblaciуn y varios cientos de madrileсos, hombres y mujeres, asн como soldados franceses, murieron en la refriega. Goya reflejarнa aсos despuйs, en su lienzo La Carga de los Mamelucos, estas luchas. Acababa de empezar la Guerra de la Independencia.


La carga de los mamelucos

La carga de los mamelucos. Goya

Especialmente importante en esa jornada patriуtica fue la defensa del Parque de Artillerнa de Monteleуn, al que muchos paisanos acudieron en busca de armas. Allн se habнan hecho fuertes, uniйndose a la insurrecciуn, los capitanes Luis Daoiz y Pedro Velarde al mando de sus tropas y secundados por los tenientes Jacinto Ruiz y Josй Ontoria y otros suboficiales, desoyendo las уrdenes del capitбn general Francisco Javier Negrete para que los militares espaсoles se mantuvieran acuartelados y pasivos. Tras vencer a la fuerte guardia que los franceses tenнan allн destacada y empezar a distribuir armas entre la turba amotinada que acudнa en oleadas, colocaron caсones en los sitios mбs estratйgicos dispuestos a repeler el ataque francйs que no tardarнa en producirse.


Defensa de Monteуn

Defensa del Parque de Artillerнa de Monteleуn. Joaquнn Sorolla

Tres veces intentaron los franceses traspasar la lнnea que marcaba la artillerнa espaсola, trepando sobre multitud de cadбveres para aproximarse a nuestros caсones, y otras tantas fueron rechazados.

Cuando Murat, gran duque de Berg y cuсado de Napoleуn, supo de la fuerte resistencia de los de Monteleуn, mandу a su propio ayudante, el general Lagrange, a la cabeza de la brigada Lefranc y de la divisiуn Goblet para que, con el auxilio de otras armas, dieran el ataque definitivo.

La contienda fue horrible. Velarde fue muerto de un tiro a quemarropa en el pecho disparado por un oficial de la Guardia Polaca. Daoiz, herido en una pierna de otro balazo, quedу recostado sobre el caсуn que tenнa a su lado y del que habнa ya disparado su ъltima metralla. Lagrange cometiу la indignidad de ultrajar con groseras palabras al hйroe caнdo, y ante la dйbil defensa que hizo Daoiz blandiendo sin apenas fuerza su espada, reclamу el apoyo de sus hombres, que lo atravesaron a bayonetazos. Trasladado aъn con vida a su casa en la calle de la Ternera, muriу a las pocas horas.


Muerte de Daoiz

Muerte de Daoiz y defensa de Monteleуn. Manuel Castellano

Aquella misma tarde, Daoiz y Velarde fueron llevados a la iglesia del monasterio de San Martнn, y sus cadбveres, para que no fueran profanados por los franceses, escondidos y enterrados clandestinamente por los sepultureros Pablo Nieto y Mariano Herrero, que, a pesar de que la iglesia fue derribada por Josй Bonaparte en 1810, fueron capaces, al tener los sitios perfectamente seсalados y anotados, de encontrarlos entre las ruinas y escombros, por lo que el Gobierno les premiу con una renta vitalicia de dos reales diarios. La exhumaciуn se realizу el 2 de mayo de 1814, siendo un acontecimiento histуrico en Madrid. El cortejo fъnebre, con los restos de los hйroes en urnas sobre un carro de triunfo, acompaсados de las autoridades y del pueblo madrileсo, se dirigiу hasta las ruinas del Parque de Artillerнa de Monteleуn, continuу hasta la plaza de la Lealtad y finalizу en la iglesia colegiata de San Isidro. Desde 1840, descansan, junto con otras vнctimas del 2 de mayo, en el monumento levantado en la plaza de la Lealtad.

El teniente Ruiz, herido gravemente en la lucha, y despuйs de largos y penosos sufrimientos, muriу a consecuencia de ello en Trujillo (Cбceres). Allн fue llevado y escondido por sus amigos para que no lo fusilasen convaleciente.


Los hйroes del 2 de mayo

Los capitanes Luis Daoiz y Pedro Velarde y el teniente Jacinto Ruiz, hйroes de 2 de mayo de 1808 en Madrid

Tambiйn hubo heroнnas en Monteleуn, como Clara del Rey, de 47 aсos, que al ser herido el teniente Ruiz, ocupу su puesto al pie de un caсуn situado en el exterior, junto al convento de Maravillas. Su arrojo, нmpetu, decisiуn y valentнa hizo que los franceses se batieran en retirada varias veces, y que dirigieran enconadamente a ella la descarga de la fusilerнa, para tratar de abatirla. Al final, de un certero disparo en la frente, cayу muerta en los brazos de su marido, tambiйn combatiente en el Parque de Artillerнa y que le servнa la municiуn.

Y tambiйn Benita Pastrana, de 17, muerta cuando llevaba municiуn a los artilleros; Francisca Olivares, madre de siete hijos; Juana Garcнa, de 50, Ramona Garcнa, de 34; Бngela Fernбndez, de 28, o la niсa Manuela Aramayona, de 12.


Muerte de Daoiz

Muerte de Daoiz, de Leonardo Alenza. A la izquierda se ve a Clara del Rey disparando el caсуn

Las represalias fueron tremendas, y de los cerca de 2000 madrileсos que dieron la vida por sus ideales en el alzamiento, 500 de ellos lo hicieron fusilados esa misma tarde y por la madrugada.

Fusilada fue Manuela Malasaсa, que durante muchos aсos la leyenda ha presentado errуneamente dando cartuchos a su padre y muriendo en Monteleуn. Manuela, de diecisiete aсos, huйrfana desde muy pequeсa, era sуlo una bordadora que acudнa a su casa, en el nъmero 18 de la calle de San Andrйs. Allн, al ser registrada por los franceses y ver que llevaba unas pequeсas tijeritas, propias de su oficio, fue acusada de llevar armas y esa misma noche bбrbaramente ajusticiada.


Manuela Malasaсa

Manuela Malasaсa

Murat pensaba con estas terribles ejecuciones acabar con los нmpetus revolucionarios de los espaсoles. Sin embargo, la sangre derramada no hizo sino inflamar mбs los бnimos y dar la seсal de comienzo de la lucha en toda Espaсa contra las tropas invasoras. El mismo 2 de mayo por la tarde, en la villa de Mуstoles, ante las noticias horribles traнdas por los fugitivos de la represiуn en la capital, un destacado polнtico, Juan Pйrez Villamil, Secretario del Almirantazgo, Fiscal del Supremo Consejo de Guerra, y coordinador de la Junta de Gobierno clandestina instigу a los alcaldes de Mуstoles, Andrйs Torrejуn y Simуn Hernбndez, a firmar el famoso Bando de Independencia, que ha trascendido histуricamente como el documento que iniciу la guerra.


Bando de Mostoles

Reconstrucciуn del bando original de los alcaldes de Mуstoles, destruido durante la Guerra Civil

En el centro de la plaza, permanece en conmemoraciуn de aquel dнa, el arco de entrada al Parque de Artillerнa de Monteleуn, y al lado destaca el monumento realizado por Antonio Solб en 1822 que representa a los primeros hйroes de la Guerra de la Independencia: los oficiales Daoiz y Velarde. Este grupo escultуrico, realizado por orden de Fernando VII para que fuera colocado en el monumento que habrнa de alzarse en la plaza de la Lealtad, ha tenido sin embargo numerosos emplazamientos: primero, en un parterre del Retiro; despuйs, en el Museo del Prado; en 1869, en la confluencia entre las calles de Ruiz y Carranza; en 1875, nuevamente a la entrada del Museo del Prado; en 1901, en la glorieta de Moncloa, y finalmente, tras le Guerra Civil de 1936, bajo el Arco de Monteleуn.


Monumento a Daoiz y Velarde junto al Museo del Prado

Monumento a Daoiz y Velarde junto al Museo del Prado


Monumento a Daoiz y Velarde EN Moncloa

Monumento a Daoiz y Velarde en Moncloa


Vнctimas del 2 de mayo de 1808 combatientes en Monteleуn

La relaciуn se ha hecho a partir de las listas del Archivo Municipal de Madrid y consultando fuentes militares, y corresponde solamente a las vнctimas identificadas. Muchas otras hubo que nadie reconociу y por tanto han quedado en el mayor anonimato.

  • Amaro Francisco Otero y Mйndez, de veinticuatro aсos, mozo de pala de la tahona de D.Є Marнa Cбndida Escribano, establecida en la calle de San Josй (actuales de Daoiz y de Velarde, que entonces eran una sola), junto a las Maravillas. Cayу herido y llevado desangrбndose al Hospital de la Pasiуn, muriу el dнa 15
  • Бngela Fernбndez Fuentes, de veintiocho aсos, casada. Vivнa en la calle de la Palma. Fue herida y conducida al Hospital General, y allн muriу el 18 de Mayo.
  • Antonio Fernбndez Garrido, de veinte aсos, albaсil; herido en el Parque y muerto en el Hospital General el 10 de Mayo.
  • Antonio Gуmez Mosquera, de veintisiete aсos, con residencia en la calle de San Andres. Muriу el 26 de Noviembre de 1812 a consecuencia de la heridas.
  • Antonio Martнnez Rodrнguez, de veintidуs aсos. Muriу el 23 de mayo en el Hospital General.
  • Antonio Matarranz y Sacristбn, de treinta y cuatro aсos, de oficio aserrador. Habitaba en la calle de San Josй, en las Maravillas. Se distinguiу en el combate persiguiendo las columnas derrotadas hasta la calle de San Bernardo; herido de bala en la cabeza en la pelea y curado de primera intenciуn en el atrio del convento de las Maravillas, fue conducido al Hospital General, donde muriу el dнa 22.
  • Benita Pastrana, de diez y siete aсos. Herida en el Parque de Artillerнa, fue conducida por los hermanos de la Congregaciуn de la Misericordia a la enfermerнa de la Venerable Orden Tercera de San Francisco, donde muriу el 1є de Julio.
  • Benito Agemide y Mйndez, del comercio de lencerнa. Recibiу once heridas y trasladado al Hospital general, muriу a los cuatro aсos, en el de 1812.
  • Bernardo Morales, maestro cerrajero. Se batiу en el Parque de Artillerнa, y preso despuйs de la refriega, fue conducido a la Montaсa del Prнncipe Pнo, donde se le fusilу en la madrugada del dнa 3.
  • Clara del Rey y Calvo, una de las mбs ilustres heroнnas. Tenнa cuarenta y siete aсos y habitaba en la calle de San Josй, junto al Parque, nъm. 11. Desde el primer momento del tumulto exhorto a su marido, Manuel Gonzбlez Blanco, y a sus tres hijos, Juan, Ceferino y Estanislao, el mayor de diecinueve y el menor de quince aсos, a tomar parte en la jornada patria. Trabado el combate, no se apartу un momento del lado de los caсones, donde, acalorando con sus exhortaciones el valor de sus hijos, recibiу la muerte, herida en la frente por el casco de una bala de caсуn. Se la enterrу de misericordia en el Camposanto de la Buena Dicha, y el mayor de sus hijos, Juan Gonzбlez Rey, adorando el recuerdo heroico de la que le dio el ser, sentу plaza de soldado en la 5Є Compaснa del tercer escuadrуn de Cazadores de Sagunto e hizo la guerra para defender la Patria.
  • Domingo Rodrнguez Gonzбlez, de cincuenta aсos. Herido, se lo condujo al Hospital General, donde muriу.
  • Domingo Rojo Martнnez, escribiente meritorio de la Junta Superior del Real Cuerpo de Artillerнa. Siguiу al heroico capitбn D. Pedro Velarde, su jefe, en su sublime resoluciуn. Combatiу hasta que, herido de bala en la cabeza, fue retirado al atrio de las Maravillas. Conducido al Hospital, muriу el 30 de Julio.
  • Esteban Santirso. Herido de bala en el pecho, fue llevado a una casa de la calle de San Vicente Ferrer, donde recibiу la primera cura, y de allн a su casa de la calle de la Magdalena, en la que muriу el dнa 17.
  • Eusebio Alonso, de treinta y cuatro aсos, cabo segundo de la primera Compaснa, tercer Batallуn de Artillerнa. Herido y trasladado casi exбnime al Hospital General, donde muriу.
  • Felipe Barrio, mancebo del peluquerнa. Muerto en el Parque de Artillerнa.
  • Francisca Olivares Muсoz, que vivнa en la calle de la Magdalena. Retirada herida a su casa, muriу el dнa 8, dejando siete hijos huйrfanos.
  • Francisco Maseda de la Cruz, sirviente en la calle de Jacometrezo. Herido en combate, muriу en el Hospital General el 20 de Junio.
  • Jacinto Ruiz Mendoza, teniente de Voluntarios de Estado. Nacido en Ceuta en 1779. El 2 de mayo formaba parte de la Compaснa que el Marquйs de Palacio, su coronel, dio al capitбn de Artillerнa D. Pedro Velarde para reforzar la guarniciуn espaсola del Parque. Tuvo a su cargo el caсуn que miraba a la parte alta de la calle de San Josй, y despuйs el mando de los ъltimos pelotones que se organizaron para defender el Parque. Recibiу dos heridas, la ъltima de tanta gravedad que hubo que retirarle del campo de la lucha. Fue trasladado a su casa y luego escondido en Trujillo (Cбceres), donde muriу.
  • Josй бlvarez, muerto en el Parque.
  • Josй Gonzбlez Sбnchez, soldado de la primera compaснa, segundo batallуn de Artillerнa. Muerto ese mismo dнa en el Hospital General a consecuencia de las heridas.
  • Josй Mamerto Amador y Бlvarez de la Puerta, niсo de once aсos. Habiendo seguido a sus hermanos Antonio y Manuel al combate del Parque de Artillerнa, muriу de un balazo.
  • Josй Portales y Sбnchez, de treinta y tres aсos, soldado de la primera compaснa del tercer Batallуn de Artillerнa. Muriу en el Hospital General el dнa 18.
  • Josй Rodrнguez, dueсo de una botillerнa en la Carrera de San Jerуnimo y que vivнa en la calle de Hortaleza. Quedу muerto de un tiro de metralla al pie del caсуn que servнa.
  • Juan Baсos, muerto ese mismo dнa en el Hospital General.
  • Juan Olivera Diosa, de sesenta y seis aсos. Herido en el Parque, muriу en el Hospital general el 14 de Junio.
  • Juan Rodrнguez Llerena, de cincuenta aсos, curtidor. Muriу en el Hospital General.
  • Juan Vбzquez y Afбn de Ribera, de trece aсos, cadete de la 2.Є Compaснa, 3є Batallуn del Regimiento de Voluntarios de Estado. Muerto en el combate de Monteleуn.
  • Juana Garcнa, de cincuenta aсos, vecina de la calle San Josй, nъm.14. Fue herida en el Parque y muriу en el Hospital de la Pasiуn.
  • Juliбn Lуpez Garcнa, de sesenta aсos, guarnicionero, que vivнa calle de San Andrйs. Muriу el 10 de Mayo en el Hospital General.
  • Luis Daoiz y Torres, jefe sublime de la defensa del Parque, capitбn de Artillerнa, nacido en Sevilla el 10 de Febrero de 1767. Muriу a los cuarenta y un aсos de edad y veintisйis de servicios en su casa de la calle de la Ternera, tras ser gravemente herido en la defensa del Parque.
  • Manuel Garcнa, soldado de Voluntarios de Estado; fusilado en la montaсa del Prнncipe Pнo, despuйs de haberse batido bizarramente en el Parque al mando de D. Jacinto Ruiz.
  • Manuel Otero Rosa, tahonero de la panaderнa de la calle de San Josй. Muriу el dнa 15 en el Hospital General.
  • Manuel Velarte Badinas, de veintidуs aсos, soldado de Voluntarios de Estado. Herido en el Parque muriу en el Hospital General el 20 de julio.
  • Manuela Aramayona y Ceide, niсa de doce aсos. Herida de bala en el Parque y retirada a su casa de la calle de San Vicente Ferrer, muriу el dнa 16.
  • Marнa Beano, novia del capitбn Pedro Velarde. Muriу de herida de bala en el pecho cuando, desde su casa, en la calle del Escorial, se dirigнa al Parque al oнr las primeras noticias del encierro de su amado.
  • Martнn de Larrea, peluquero. Muerto en el Parque
  • Nicolбs Garcнa Andrйs, de treinta aсos, soldado de Voluntarios de Estado. Herido en el Parque y muerto en el Hospital General.
  • Pedro Dabraсa Fernбndez, de veintiъn aсos. Herido en combate, muriу en el Hospital General el 10 de Agosto.
  • Pedro del Valle Prieto, de diez y ocho aсos, tahonero. Herido en el Parque, muriу en el Hospital General.
  • Pedro Velarde de Santillбn, capitбn de Artillerнa, glorioso organizador de la defensa del Parque, nacido en Muriedas (Cantabria) el 25 de Octubre de 1779. Muriу gloriosamente el 2 de mayo defendiendo la independencia de la Patria en la defensa del Parque de Artillerнa de Monteleуn.
  • Ramona Garcнa Sбnchez, de treinta y cuatro aсos, vecina de la calle de San Gregorio (actual Costanilla de San Vicente). Sufriу varias heridas de metralla y, recogida en una camilla por la Santa Hermandad del Refugio, muriу casi desangrada a las pocas horas en el Hospital General.
  • Tomбs бlvarez Castrillуn, muerto en combate.
  • Vicente de Herosa, muerto en el Parque.
  • Vicente Gуmez Pastrana, cajista de imprenta; muerto en el Parque.

Placa a los hйroes del 2 de mayo

Placa a los hйroes populares del 2 de mayo de 1808 en un paramento de la iglesia de Maravillas

Ademбs de su historia, esta plaza es famosa por su ambiente nocturno, por sus terrazas veraniegas, por ser lugar para hacer "botellуn" entre los jуvenes los fines de semana y por haber sido el cuartel general de la "movida madrileсa".


Terrazas en la plaza del Dos de Mayo

Terrazas en la plaza del Dos de Mayo


Botellуn en la plaza del Dos de Mayo

Botellуn en la plaza del Dos de Mayo

Durante los aсos setenta y ochenta, Manolita Malasaсa, se convirtiу en musa y sнmbolo de esta llamada "movida madrileсa". De tal manera, que el barriу aledaсo a la plaza del Dos de Mayo, que oficialmente forma parte del de Universidad, y que de dнa ejerce popularmente entre sus vecinos como de castizo, muy madrileсo y casi provinciano Maravillas, por la noche se convierte para todos los que a йl acuden los fines de semana a sus numerosos bares y pubs, en el cosmopolita Malasaсa. Malasaсa es, pues, metбfora de la noche.


Parque infantil en la plaza del Dos de Mayo

Parque infantil en la plaza del Dos de Mayo


El 2D en la plaza del Dos de Mayo

El 2D, en la calle de San Andrйs (plaza del Dos de Mayo), bar versбtil con clientela de maсana, tarde y noche

La "movida madrileсa" fue un movimiento contracultural underground surgido durante los primeros aсos de la Espaсa posfranquista, que se prolongу hasta finales de los ochenta. Y que se extendiу mimйticamente a otras ciudades espaсolas con la connivencia y aliento de algunos polнticos, entre los que destacу el entonces alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galvбn, Que no tuvo empacho en pronunciar aquella famosa frase &#8212hoy resultarнa inaudita&#8212, dirigiйndose a los jуvenes: "ЎRockeros: el que no estй colocado, que se coloque... y al loro!"


Tiermo Galvбn en la plaza del Dos de Mayo. Fiestas de 1979

Tierno Galvбn en la plaza del Dos de Mayo, en las fiestas del barrio de 1979

Esta imagen de una Espaсa moderna, o cuanto menos abierta a la modernidad, fue utilizada internacionalmente para combatir la imagen negativa que el paнs habнa adquirido a lo largo de cuatro dйcadas de dictadura.

Aunque nadie sabe quiйn le dio ese nombre, todos los que en ella estuvieron inmersos estбn de acuerdo hoy en que si algo les unнa, eran las ganas de divertirse y de gozar plenamente la libertad en aquel Madrid efervescente de entonces. Acudir desde los barrios perifйricos al centro de Madrid, concretamente a Malasaсa, se puso de moda y se convirtiу en todo un rito juvenil.


Imagen icуnica de la movida madrileсa en plaza del Dos de Mayo. 1976

Imagen icуnica de la movida madrileсa en plaza del Dos de Mayo.
Una pareja baila desnuda encaramada al monumento de Daoiz y Velarde en las fiestas del barrio en 1976

La revista La Luna, fue el baluarte del movimiento, que hallу reflejo en algunos programas televisivos como La bola de cristal, Si yo fuera presidente (de Fernando Garcнa Tola) y La edad de oro (de Paloma Chamorro). Tuvo su cronista en el escritor y periodista Francisco Umbral desde su columna en el diario El Paнs. Sus cantantes en Enrique Urquijo y Olvido Gara, mбs conocida como Alaska Su poeta en Eduardo Haro Ibars, su graffitero en Juan Carlos Argьello (Muelle), sus нdolos artнsticos en Andy Warhol y Miquel Barcelу, su cine en el de Pedro Almodуvar y sus lugares de culto en El Penta (en la Corredera), La Vнa Lбctea (C/ Velarde) y, de corte intelectual y poйtico, en Manuela (C/ de San Vicente Ferrer), Cafй de Ruiz (C/ de Ruiz) o el Parnasillo (C/ de San Andrйs). Ademбs de otros fuera de Malasaсa, como Rock-Ola (Padre Xifre) Carolina (Bravo Murillo) o El Sol (Calle Jardines).


Alaska

Alaska

En el aсo 2001 obreros del ayuntamiento derribaron el kiosco Antoсita, en el lateral de la calle de San Andrйs, de larga existencia, como lo fue tambiйn la tasquita El Maragato, justo enfrente, desaparecida en 1999, pero que afortunadamente ha sido abierta y remodelada aunque con otro nombre. Era El Maragato una mнnima y econуmica casa de comidas que estuvo a punto de superar la simbуlica barrera del siglo y del milenio sin cambiar de diseсo, de menъ ni de personal. Como otros muchos establecimientos tradicionales, se mantuvo hasta que la ilusiуn, la salud &#8212o incluso la vida&#8212 acompaсу al dueсo a la espera de un buen traspaso o de la venta o alquiler del local, ya que el negocio es en muchos casos ruinoso, por los cambios que experimenta la sociedad.


El Maragato

El Maragato y su dueсo Francisco Blas en la puerta

Aunque en las adoquinadas calles de Malasaсa siga sonando en el subconsciente temas de la movida como Chica de ayer, la Malasaсa de hoy poco tiene que ver con la de los aсos 80. Perviven algunos de los garitos mнticos de aquella йpoca, y han aparecido otros barecillos con personalidad, pero ahora se muestra diferente, cercana, jovial, alternativa y muy, muy moderna. De centro de la movida madrileсa se ha pasado a un barrio de tendencias, con multitud de pequeсas tiendas de ropa alternativas, donde el gusto por la moda vintage es todo un reclamo. Se puede decir que hoy Malasaсa es, aunque parezca un contrasentido, el barrio mбs moderno, vintage y retro de la capital.
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GOYA Y EL DOS DE MAYO

En la madrugada del 3 de mayo de 1808, los que horas antes habнan luchado hasta la frontera de la muerte por salvar la independencia de la Patria, en la Puerta del Sol, en Monteleуn, en el Prado, en las inmediaciones de Palacio, cayeron arcabuceados, inermes, por los soldados franceses del general Murat. De los 2000 madrileсos que dieron la vida por sus ideales, 500 de ellos lo hicieron por represalia a los sucesos gloriosos del dнa anterior. Hechos prisioneros en el lugar de la lucha o ya terminada, en las calles solitarias o en la intimidad de sus hogares, fueron llevados y hacinados en los patios de la ya desaparecida iglesia del Buen Suceso en la Puerta del Sol y en los salones del igualmente desaparecido palacio del Buen Retiro, Y despuйs de interminable noche, antes de despuntar el alba, fueron algunos allн mismo fusilados y otros en las tapias del convento de Jesъs de Medinaceli y, sobre todo, en la Montaсa del Prнncipe Pнo.


Homenaje a Daoiz y Velarde

Primer homenaje a Daoiz y Velarde el 2 de mayo de 1814, acabada la Guerra de la Independencia
Ambos habнan sido enterrados clandestinamente en la iglesia del desaparecido convento de San Martнn para que no fueran profanados por los franceses. Desde allн, los restos de los hйroes fueron transportados en un carro de triunfo fъnebre al solar glorioso de Monteleуn, y despuйs a la actual plaza de la Lealtad, lugar de terribles fusilamientos en la noche del 3 de mayo de 1908 (el ya previsto monumento no se concluyу hasta el aсo 1840), donde recibieron el homenaje de todos los estamentos oficiales, del valeroso pueblo madrileсo y del victorioso ejйrcito espaсol, celebrбndose una misa de campaсa.
Desde aquel tambiйn glorioso paraje, el desfile procesional se encaminу a la colegiata de San Isidro, donde se celebraron las solemnes honras y oraciуn fъnebre, concluyendo el acto con la descarga de la fusilerнa y el incesante estampido de los caсones

Los restos de las vнctimas de aquellos dos dнas, muertos en combate o represaliados, fueron a parar al cementerio de la Florida, junto a la ermita de San Antonio; a la cripta de San Sebastiбn, en la calle de Atocha; al desaparecido cementerio de la Buena Dicha, en la calle de Silva (allн se enterraron los combatientes de Monteleуn, vecinos de Maravillas en su mayorнa), y a los camposantos existentes entonces junto a las iglesias de los Jerуnimos y de Jesъs. Los cuerpos de Daoiz y Velarde fueron depositados clandestinamente en la cripta del convento de San Martнn, junto a las Descalzas, que fue derribado en 1810, pero fueron recuperados aсos mбs tarde y llevados al mausoleo-monumento de la plaza de la Lealtad.

Poetas, prosistas, historiadores, pintores y escultores han pretendido inmortalizar la gesta del Dos de Mayo, pero nadie ha conseguido el realismo patйtico y trбgico de Francisco de Goya y Lucientes en su cuadro Los Fusilamientos, hoy conservado en el Museo del Prado, y que muchos crнticos de arte consideran como una obra precursora del movimiento romбntico y del impresionismo.


Los Fusilamientos de Goya

Los fusilamientos. Goya

A pesar de no conocerse a ciencia cierta si Goya presenciу o no las revueltas y los ajusticiamientos, han existido muchos intentos de probar que asн fue. Por aquel tiempo el aragonйs habitaba una casa sita en la esquina de la Puerta del Sol, marco de la mбs brutal matanza del pronunciamiento. Y se conoce un supuesto testimonio de Isidoro Trucha, el jardinero de Goya, que afirma haber acompaсado al pintor durante la noche de la masacre a observar los cuerpos de los ejecutados: "En medio de charcos de sangre vimos una porciуn de cadбveres, unos boca abajo, otros boca arriba, en la postura del que estando arrodillado, besa la tierra, otro con las manos levantadas al suelo, que pide venganza o tal vez misericordia". Es probable que sea verнdico, pues la narraciуn incluye la descripciуn de "un personaje temeroso y mordiйndose los puсos" y "un charco de sangre", que en el cuadro Goya pintarб con gran realismo.
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COLEGIO PI I MARGALL

En la plaza del Dos de Mayo, haciendo esquina con Daoiz, se encuentra el colegio pъblico Pi i Margall. Ocupa terrenos que fueron del convento de Maravillas y tambiйn de la antigua calle de la Cruz Nueva, de cuya existencia hay conocimiento hasta mediados del siglo XVII y aparece en el plano de Madrid de Texeira de 1656. Era esta calle, que tambiйn se llamу de la Cruz del Rey, la prolongaciуn natural de la de Santa Lucнa, y llegaba hasta las tapias del palacio y luego Parque de Artillerнa de Monteleуn en la actual calle de Daoiz (antigua de San Miguel).


Ubicaciуn del colegio Pi i Margall

Plano de Espinosa de los Monteros de 1761. Coloreada la zona luego ocupada por el colegio

Hacemos un poquito de historia y nos plantamos en 1869. En ese aсo de plena turbulencia polнtica &#8212tras el destronamiento de Isabel II en 1868 se habнa formado el Gobierno revolucionario de Serrano, Prim y Topete&#8212 las monjas carmelitas de Maravillas son expulsadas y se efectъa el derribo del convento, de algunas casas de las calles del Dos de Mayo y de San Andrйs y de los restos del Parque de Artillerнa. Quedaba en pie el arco de entrada, que se respetу, tapias en mal estado y algunas construcciones de una fundiciуn que allн estuvo instalada. El resto eran descampados.


Maravillas y Monteleуn en la maqueta de Gil de Palacio

Detalle de la Maqueta de Madrid, de Gil de Palacio, realizada en 1830, con el convento de Maravillas y el Parque de Artillerнa de Monteleуn

Despuйs de catorce dнas de obras &#8212todo se hizo deprisa y corriendo&#8212 quedarнa formada la nueva plaza con el Arco de Monteleуn como monumento. Tambiйn en el inmenso solar se trazaron las nuevas calles de Ruiz, Monteleуn, Malasaсa, Galerнa de Robles y prolongaciуn de Divino Pastor.


La plaza del Dos de Mayo a los pocos dнas de su inauguraciуn

La plaza del Dos de Mayo a los pocos dнas de su inauguraciуn.
Al fondo se ve el monumento a Daoiz y Velarde, entonces en la confluencia de la nueva calle abierta de Ruiz y la que serнa de Carranza

Ese mismo aсo de 1869 se inaugurу la plaza con un discurso el alcalde-segundo, don Manuel Marнa Josй de Galdo. Seguidamente, las autoridades se dirigieron a la reciйn formada calle de Ruiz, pronunciando allн otro discurso, al pie de las estatuas de Daoiz y Velarde &#8212entonces en la confluencia con Carranza&#8212, el alcalde-tercero, don Manuel Becerra. Y despuйs de visitar las diversas obras, la comitiva se encaminу de nuevo a la plaza para poner la primera piedra de la llamada Escuela Modelo, hoy colegio Pi i Margall. Pero aquн las obras duraron una eternidad y, tras varias paralizaciones y demoras, no llegarнa la inauguraciуn, con la presidencia del entonces ministro de Fomento don Alejandro Pidal y Mon, hasta el 21 de Septiembre de 1885. En este acto se leyeron, por los actores Valero y Vico, poesнas de Josй de Echegaray y Antonio Grilo, y por el poeta Manuel Caсete, el discurso de Jovellanos sobre Instrucciуn Primaria. Finalmente, cerrando la sesiуn acadйmica, tomу la palabra el alcalde don Fernando Bosch.

El edificio, que conserva restos del antiguo convento (el refectorio de las monjas &#8212reformado, claro estб&#8212 es el actual comedor de alumnos), fue obra del arquitecto Emilio Rodrнguez Ayuso y era capaz entonces para cuatrocientos alumnos, con clases de pбrvulos para niсos y niсas. Pretendнa servir de modelo a los establecimientos de este gйnero en Madrid, reuniendo en йl todas las mejoras y adelantos que la ciencia pedagуgica reclamaba. Las sucesivas reformas a lo largo de los aсos han atemperado y hecho mбs funcional su lujo inicial tanto por dentro como por fuera.


Escuela Modelo

Grabado de la Escuela Modelo

En las mismas dependencias de la Modelo se instalу la Biblioteca Municipal, que habнa sido fundada y dirigida por Ramуn de Mesonero Romanos y luego por Carlos Cambronero.


Escuela Modelo. 1885

Fotografнa de 1885 de la Escuela Modelo

A continuaciуn de la Escuela Modelo, en la calle de Daoiz, habнa otros dos centros docentes. Inmediatamente, los llamados Jardines de la Infancia, escuela de pбrvulos creada por el pedagogo alemбn Frцebell, que fomentaba el desarrollo de los niсos mediante ejercicios, juegos y cantos al aire libre. Ocupaba esta instituciуn, inaugurada asimismo en 1885, los terrenos donde hoy se levanta la ampliaciуn del Instituto Lope de Vega, terrenos que pertenecieron a la antigua calle de San Gregorio, prolongaciуn de la actual Costanilla de San Vicente. El otro centro era la Normal de Maestros, abierta en 1839, edificio que en 1942 pasу a ser sede del Instituto Lope de Vega.

Despuйs de la Guerra Civil de 1936, en la calle de la Palma, nъmero 36, en el solar que ocupa actualmente el Centro Cultural Clara del Rey, se fundу el colegio nacional General Sanjurjo. Ocupaba dependencias que hasta entonces habнan sido utilizadas por la Escuela Municipal de Sordomudos, que, en un cambio de edificios, pasу a la plaza del Dos de Mayo, a las instalaciones de la Escuela Modelo. Y no terminaron aquн los cambios, pues, al ser de nuevo trasladada la Escuela de Sordomudos y tras ser ocupado el local por un albergue de mendigos, don Fйlix Izquierdo, director por aquella йpoca del Sanjurjo, consiguiу por fin recuperar el viejo edificio de la Escuela Modelo, como verdadero sucesor de la misma, en la plaza del Dos de Mayo.


Colegio pъblico Pi i Margall. Asilo Municipal de Mendigos

1943. Asilo Municipal de Mendigos (mujeres) en el actual colegio Pi i Margall


Colegio pъblico Pi i Margall

Colegio pъblico Pi i Margall en la actualidad

La labor del Colegio ha sido extraordinaria. Los cientos de niсos y niсas que han pasado por йl &#8212hoy, personas adultas&#8212 recuerdan con cariсo y agradecimiento a sus antiguos maestros y maestras.

Recuperada la democracia, se cambiу el nombre del Colegio por el del que fuera presidente de la Primera Repъblica Pi i Margall, y, al resultar demasiado grande por la disminuciуn de alumnos, comparte edificio con una escuela de educaciуn infantil.
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CALLE DE LA PALMA

En otros tiempos, la calle de la Palma, que va desde la calle de Fuencarral a la de Amaniel, se dividнa en Alta y Baja, siendo la de San Bernardo la que actuaba como tйrmino de separaciуn entre una y otra.

La tradiciуn dice que por este lugar hubo un arroyo con palmas en sus orillas, бrboles que fueron poco a poco desapareciendo conforme aumentaban las construcciones urbanas, hasta que finalmente sуlo quedo una, que dio nombre a la calle.


Plano de la calle de la Palma

Calle de la Palma

En la esquina con la calle de San Bernardo estuvo instalado en el siglo XVIII un taller con doce telares, propiedad del teniente coronel don Josй Bernardo Cifuentes, en el que se trabajaban franelas, castorcillos, tercianelas, droguetes, sargas y satines. Por la dificultad de realizar esta manufactura en Madrid, luego se trasladу a la villa de Torija, en Guadalajara.

En la calle de la Palma se encuentra la puerta principal, aunque sуlo se abre para grandes celebraciones, de la iglesia parroquial de los Santos Justo y Pastor y de Ntra. Sra. de las Maravillas. Es el antiguo templo del desaparecido convento de Maravillas, famoso en los anales de Madrid por dar nombre al barrio y por su implicaciуn en la йpica jornada del 2 de mayo de 1808, que se considera como dнa de inicio de la Guerra de la Independencia.


Calle de la Palma con la iglesia de Ntra. Sra. de las Maravillas

Calle de la Palma

Es la corte la mapa de ambas Castillas,
y la flor de la corte, las Maravillas.

Asн decнa la copla con que desafiaban los chisperos (trabajadores del hierro, muy frecuentes en el barrio en otras йpocas), no sуlo a los manolos de Lavapiйs, sino a sus compaсeros de oficio establecidos por las zonas de San Antуn y de Barquillo.

Campana de la torre
de Maravillas,
si es que tocas a muerto,
toca de prisa,
de prisa toca,
porque tocando a muerto
tocas a gloria

Convento de Maravillas

Y en estos sentidos versos, el poeta Manuel Paso, en su poema Al Dos de Mayo, cantaba a la campana de la iglesia de Maravillas cuando aquel memorable dнa los defensores del entonces colindante Parque de Artillerнa de Monteleуn se acogieron a la protecciуn de la Virgen de Maravillas. Y las monjas, venciendo el miedo por las muchas bombas que caнan y la gran cantidad de disparos que rebotaban en sus muros, abrieron la clausura y ofrecieron la iglesia como hospital de urgencias para unos u otros contendientes.

La calle de la Palma es hoy una calle llena de encanto, de vida y de movimiento, con paisajes humanos distintos segъn el dнa y la hora, que van desde los jуvenes revoloteando por las tiendas mбs vanguardistas (moda, estudios de tatuaje, discos, coleccionismo, libros, arte...) o de marcha los fines de semana a la noche, a los vecinos comprando en las viejos comercios de toda la vida &#8212cada vez mбs escasos&#8212 como Alimentaciуn Nieto o los comestibles de Joaquнn Relloso. O de las personas generalmente mayores que acuden a las clases del Centro Cultural Clara del Rey, a la muchachada alegre de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artнsticos.


Comestibles Relloso

Comestibles Relloso

Nada mбs entrar por Fuencarral, frente de los muros del Tribunal de Cuentas, estб el mнtico bar de copas Penta, lugar de culto de "la movida", que quedarб inmortalizado para siempre en un verso de la canciуn La Chica de Ayer de Nacha Pop. Pero no es el ъnico; otros muchos jalonan la Palma y tras sus puertas se lleva escuchando buena mъsica muchos aсos.

Un dнa cualquiera no sabes quй hora es,
te acuestas a mi lado sin saber por quй.
Las calles mojadas te han visto crecer
y con tu corazуn estбs llorando otra vez.

Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer
jugando con las flores en mi jardнn.
Demasiado tarde para comprender,
chica, vete a tu casa, no podemos jugar.

La luz de la maсana entra en la habitaciуn,
tus cabellos dorados parecen el sol.
Luego por la noche al Penta a escuchar
canciones que consiguen que te pueda amar.

Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer.
Demasiado tarde para comprender.
Mi cabeza da vueltas persiguiйndote.
Mi cabeza da vueltas…

Y la mъsica tambiйn vive en la Escuela de Mъsica Creativa, fundada en 1985 y desde 1995 en la calle de la Palma, nъmero 35, y en la del Dos de Mayo. Es pionera en ofrecer una formaciуn estructurada alrededor de la mъsica moderna para alumnos desde tres aсos hasta adultos sin lнmite de edad.

En el nъmero 10 tuvo su primera fбbrica de chocolates y oficinas Matнas Lуpez, que vivнa frente a ella, en el nъmero 11, edificio, hoy ocupado por el Hostal Centro. La fбbrica, instalada en una bella casa-palacete, fue luego sede de la Asociaciуn del Gremio de Panaderos y hoy de una agencia de publicidad.


Hostal Centro

Hostal Centro

El Centro Cultural Clara del Rey, en el nъmero 36, ocupa terrenos que antes fueron de la calle de la Cruz del Rey (prolongaciуn de la de Santa Lucнa), que desapareciу a finales del siglo XVII al permitir el Ayuntamiento que quedara encerrada dentro de las tapias del antes citado convento de Maravillas. Se dice que en tal calle, mбs bien callejuela inhуspita, se produjo un hecho milagroso en 1870: sucediу cuando dos maleantes estaban enzarzados en una terrible gresca &#8212eran muchas las que en el paraje sucedнan&#8212 y uno de ellos, al recibir una puсalada en el corazуn, sintiйndose morir, entro en la iglesia, se postro ante la Virgen y, al poco, se noto sano y salvo.

Antes de crearse el centro cultural, se fundу allн despuйs de la Guerra Civil el colegio nacional General Sanjurjo, ocupando dependencias que habнan sido anteriormente de la Escuela Municipal de Sordomudos, trasladada a la plaza del Dos de Mayo, al edificio de la antigua Escuela Modelo. Otro nuevo desplazamiento posterior de esta instituciуn, recuperу para el Sanjurjo (hoy Pi i Margall), como era aspiraciуn de todos sus profesores, la antigua sede pedagуgica de la Modelo, de la que se sentнan orgullosamente sucesores.


Centro Cultural Clara del Rey

Centro Cultural Clara del Rey

Quedу asн libre el inmueble de la calle de la Palma, que despuйs de albergar durante breve tiempo a la Confederaciуn de Asociaciones de Padres de Alumnos (APAS)) Giner de los Rнos, fue declarado sede del centro Cultural Clara del Rey. Se sumaba a la red de centros de este tipo que, tras las primeras elecciones democrбticas municipales, la Concejalнa de Cultura del Ayuntamiento de Madrid abriу por todos los barrios. Su nombre es un claro homenaje a los vecinos de Maravillas, cuyos antepasados, representados en la figura insigne de Clara del Rey, lucharon contra los franceses en la jornada gloriosa del 2 de mayo de 1808. Clara del Rey, heroнna en el Parque de Artillerнa de Monteleуn, ocupу el puesto del teniente Ruiz, al caer йste herido, al pie de un caсуn en el exterior, junto al arco de entrada. Su arrojo, нmpetu, decisiуn y valentнa hicieron a los franceses batirse varias veces en retirada y que dirigieran enconadamente a ella sus disparos para tratar de abatirla. Al final, de un certero tiro en la frente, cayу muerta en los brazos de su marido que, tambiйn combatiente, le servнa la municiуn.

La Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artнsticos, que imparte cursos reglados de aplicaciуn a la escultura, a la madera, al metal, a la piedra y al muro, asн como el bachillerato de artes, cursos acelerados y de libre elecciуn de talleres, es sucesora del Real Conservatorio de Artes que se fundara en 1824 en la calle del Marquйs de Cubas, y de la Escuela Central de Artes y Oficios, originada en 1886, y que incluнa tambiйn especialidades de actividad industrial como mecбnica y electricidad, parte tйcnica de la que se desgajу en 1910. La Escuela se encuentra en el nъmero 46, en el solar de otra calle desaparecida, la de San Gregorio, continuaciуn natural de la Costanilla de San Vicente


Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artнsticos

Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artнsticos

Desaparecieron, en la encrucijada con la calle de San Andrйs, la tienda de material elйctrico Puerta y Soto, la antigua fбbrica de hielo La Industrial, recuperada para viviendas, y la barberнa en cuya puerta rezaba, grabado en el cristal, el rуtulo: "Se aplican sanguijuelas", reminiscencias sin duda de otras йpocas en las que los barberos, que tambiйn actuaban como sacamuelas y sanadores, utilizaban este mйtodo curativo de manera habitual. Y bajando hacia San Bernardo, la pastelerнa Piscis y el restaurante-espectбculo Noches del Cuplй, donde Olga Ramos recibнa todas las noches el cariсo y el aplauso de sus incondicionales. Son ejemplos sobresalientes de otros muchos locales que han ido sucumbiendo a lo largo de los aсos.


Olga Ramos

Olga Ramos

Mбs allб de San Bernardo, la misma calle pero de otro estilo. Allн priman las tabernas de toda la vida: Bodegas El Maсo, abierta en 1927, superviviente de un pequeсo imperio de nueve tabernas que el personaje &#8212el maсo en cuestiуn&#8212 formу tras abrir la primera de ellas en la calle de Jesъs del Valle, y que funcionaban como una especie de franquicia con la condiciуn de que vendieran el vino que йl traнa desde Aragуn. Y tambiйn Bodegas Rivas, donde llevan sirviendo vinos desde 1923, o La Palmera.


Bodegas El Maсo

Bodegas El Maсo


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Bodegas Rivas

Otros negocios de esta parte han desaparecido, como Casa Manolo, la carnicerнa del barrio que llevaba abierta desde tiempos de la guerra, o el antiguo estanco. Y otros ya sуlo perduran en la memoria de los vecinos mбs viejos, y sуlo con suerte sus fachadas histуricas se han conservado con otro letrero.
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CALLE DEL DOS DE MAYO

Esta calle, que va desde la de San Vicente Ferrer a la plaza del Dos de Mayo, recibe su nombre desde 1840 (antes se llamу de San Pedro Nueva) en recuerdo de la gesta del 2 de mayo de 1808, cuando militares amotinados en el ya desaparecido Parque de Artillerнa de Monteleуn, dirigidos por los capitanes Daoiz y Velarde y secundados por numerosos paisanos, escribieron con su sangre una pбgina de heroнsmo inolvidable a favor de la independencia de Espaсa, al oponerse a la ocupaciуn de Madrid por las tropas de Napoleуn.


Plano de la calle del Dos de Mayo

Calle del Dos de Mayo

Frente a la calle se abrнa el arco de entrada al Parque de Artillerнa (antiguo palacio de Monteleуn), que se conserva como monumento en el centro de la Plaza del Dos de Mayo, abierta en parte de los terrenos dejados por las instalaciones militares y en los del igualmente desaparecido convento de Maravillas, del que sн permanece la iglesia, hoy parroquia de los Santos Niсos Justo y Pastor y de Ntra. Sra. de las Maravillas.


Calle del Dos de Mayo

Calle del Dos de Mayo

No se sabe por quй misterio &#8212quizб por respeto a la iglesia&#8212 no se han abierto en la calle locales de copas tan abundantes en todo el barrio, aunque el bullicio y el trasiego de personal son incesantes los fines de semana por la influencia de la tan cercana plaza del Dos de Mayo.


Granja Flor de Mayo

Granja Flor de Mayo

Desaparecieron los pocos comercios tradicionales que en su йpoca hubo: frente a la iglesia, la Fбbrica de Patatas Fritas &#8212asн era el tнtulo que mostraba en la fachada&#8212, dedicada a lo que bien pregonaba, y tambiйn a cualquier tipo de mercancнa, incluidas las chucherнas para la chavalerнa y el suministro para el "botellуn". Hoy estб instalada allн la Escuela de Mъsica Creativa, con otros locales en la calle y tambiйn en la de Palma. Con una puerta por medio, la tienda del seсor Mйndez, homуnima de la anterior salvo en lo de las patatas, y ambas abiertas a todas horas y enfrentadas en una leal y amistosa competencia. Y en el tramo cercano a San Vicente Ferrer, la Granja Flor de Mayo, que en su dнa vendiу leche a granel; luego, segъn las directrices sanitarias, embotellada, y acabу ofreciendo, como tantas y tantas otras que en su dнa existieron y aъn existen en Madrid, las manufacturadas industrialmente, ademбs de otra serie de productos.
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PARROQUIA DE NTRA. SRA. DE LAS MARAVILLAS

La parroquia de los Santos Niсos Justo y Pastor, de antiquнsima fundaciуn &#8212ya se cita en el Fuero de Madrid de 1202&#8212, tuvo su primera sede donde hoy estб la basнlica de San Miguel, en la calle de San Justo, en una construcciуn que mantuvo su pequeсa torre mudйjar sin alterar a lo largo de los aсos. A ella se incorporу en 1806 la parroquia de San Miguel, cuyo templo, San Miguel de los Octoes, en la plaza de San Miguel (el mercado de hierro ocupa parte del solar), se incendiу en 1790 junto con la Plaza Mayor, y aunque se tratу de reparar, fue declarado en ruina a los pocos aсos.


Antigua iglesia de los Santos justo y Pastor

Antigua iglesia de San Justo en el plano de Texeira de 1656

La uniуn de ambas parroquias se mantuvo hasta 1891, aсo en el que el templo de la calle de San Justo (se habнa construido uno nuevo a finales del siglo XVII, la actual basнlica de San Miguel) fue cedido a la Nunciatura Apostуlica, pasando la titularidad de San Miguel a otro en la calle del General Ricardos y la de los Santos Justo y Pastor a la iglesia de Maravillas.

El viejo templo barroco de Maravillas, en su dнa iglesia-capilla del convento de monjas carmelitas de ese nombre, fue inaugurado el 2 de febrero de 1647 y construido a expensas de Felipe VI, agradecido a la Virgen de Maravillas por la curaciуn milagrosa de las graves heridas que sufriу en un atentado junto al convento. La fachada principal, en la calle de la Palma, cajeada, de ladrillo y sillerнa de granito, tiene un cuerpo central, de dos plantas, que va unido a otros dos laterales mediante aletones. El conjunto se remata con un frontуn triangular. La portada pertenece a una reforma neoclбsica realizada en 1770 y la espadaсa se aсadiу en 1869.


Iglesia de Maravillas

Iglesia de Nuestra Seсora de las Maravillas y de los Santos Justo y Pastor

El pуrtico tiene seis arcos de medio punto, todos ellos de piedra de granito; uno da a la calle de la Palma y cinco a la del Dos de Mayo. Fueron cerrados al principio del siglo XX para aprovechar el espacio para dependencias parroquiales.

La fachada trasera da a la plaza del Dos de Mayo, construida en parte del solar del antiguo convento y en el del igualmente desaparecido palacio de Monteleуn, luego Parque de Artillerнa, escenario de la heroica resistencia del pueblo de Madrid contra la invasiуn francesa.


Iglesia de Maravillas

Fachada de la iglesia de Maravillas a la plaza del Dos de Mayo

El interior de la iglesia, con pilastras de orden toscano y una gran cornisa que recorre todo el recinto, es de una sola nave de cruz latina y capillas laterales, con crucero sobre el que se levanta una airosa cъpula. Se cubre con bуveda de caсуn, muy cajeada, con tres tramos separados por fajones.

En el presbiterio, en el centro de un bello retablo neoclбsico de Miguel Fernбndez (1770), con las imбgenes trabajadas en yeso de San Elнas y Santa Teresa de Francisco Gutiйrrez en los laterales, se encuentra la imagen de Ntra. Seсora de las Maravillas, copia realizada por el escultor Ricardo Font en 1940 de la destruida en la Guerra Civil.

Sobre el antiguo altar, a ambos lados, estбn las tallas en madera de los Santos Justo y Pastor, tambiйn realizadas en 1940 en los talleres Granda.


Interior de la iglesia de Maravillas

Interior de la iglesia de Maravillas

Contiene cuadros de mйrito, algunos procedentes de la antigua parroquia de San Miguel de los Octoes: en los muros laterales del presbiterio, Santa Catalina, de Escalante (s. XVII), y otro que representa a San Elнas, de autor anуnimo (algunos crнticos de arte lo atribuyen tambiйn a Escalante); en los testeros del crucero, dos уleos (s. XVII) de Francisco de Zurbarбn, que representan a San Francisco de Asнs y a San Diego de Alcalб. Y diseminados por toda la iglesia y la sacristнa, entre otros, el Cristo de la Luz, anуnimo, de escuela velazqueсa; El Niсo de las Calaveras, pintado por Antonio de Pereda en 1644; una Inmaculada, atribuida a Maella (S. XVIII); una magnнfica copia antigua del Entierro de Cristo, de Ticiano; otra de la Virgen y el Niсo, de Van Dyck, y un bello cuadro de San Sebastiбn, de Carreсo.


San Francisco de Asнs, de Zurbarбn  Santa Catalina, de Escalante

San Francisco de Asнs, de Zurbarбn, y Santa Catalina, de Escalante


Cristo de la Luz. Anуnimo  Niсo de las Calaveras, de Antonio de Pereda

Cristo de la Luz (anуnimo) y El Niсo de las Calaveras, de Antonio de Pereda

Y tambiйn magnнficas imбgenes como el Cristo de la Buena Muerte, gуtico, de los siglos XIV o XV, y el Cristo del Perdуn, barroco, del XVII, atribuido a Villabrille, que en la Guerra Civil fue mutilado a hachazos, por lo que durante algъn tiempo fue adoptado como imagen titular de la Hermandad de Mutilados de Guerra, y tal y como estaba destrozado venerado en un Viacrucis que se organizу por las calles cйntricas de Madrid a los pocos dнas de terminar la contienda. Luego fue reparado por Lapayesse.


Cristo de la Muerte. Anуnimo  Cristo del perdуn, de Juan Alonso Villabrille y Ron

Cristo de la Muerte (anуnimo,s. XIV o XV) y Cristo del Perdуn, de Juan Alonso Villabrille y Ron


Cristo del Perdуn Mutilado

1939. Cristo del Perdуn, mutilado, saliendo de la iglesia de San Josй, templo del que partiу un Viacrucis por las calles de Madrid al tйrmino de la Guerra Civil

El 15 de junio de 1969, a la antigua titularidad parroquial de los Santos Niсos Justo y Pastor se aсadiу la de Ntra. Sra. de las Maravillas. Fue medida muy razonable dado el arraigo popular en el barrio de esta advocaciуn mariana.

La historia conocida de esta imagen empezу en 1624 cuando una piadosa seсora, doсa Ana Marнa del Carpio, comprу a un alcabalero una talla muy deteriorada de la Virgen &#8212se cree que del siglo XIII&#8212, retirada del culto en una pequeсa aldea de Salamanca. En su casa la imagen ganу fama de milagrosa. Y ante el gran nъmero de madrileсos que acudнan a visitarla, decidiу donarla al convento carmelita de la calle de la Palma, que habнa sido fundado ese mismo aсo.

El 2 de febrero de 1627 fue presentada a los fieles, vestida al gusto de la йpoca y con la imagencita de un Niсo Jesъs encontrada tres aсos antes junto a unas matas de maravillas entre sus manos. Ese dнa (desde entonces es el de la celebraciуn de su fiesta) naciу en Madrid una nueva advocaciуn mariana: Ntra. Seсora de las Maravillas, nombre con el que empezу tambiйn a ser conocido el convento y nombre que se extendiу rбpidamente a todo el barrio.


Ntra. Sra. de las Maravillas

Nuestra Seсora de las Maravillas

El convento de carmelitas, que ocupaba todo el solar del edificio colindante con la iglesia en la calle de la Palma, el actual colegio Pi i Margall y parte de la plaza del Dos de Mayo, fue exclaustrado en 1869 (en la actualidad estб abierto en la calle del Prнncipe de Vergara) e inmediatamente derribado, conservбndose solamente la iglesia.

La primitiva imagen de la Virgen marchу con las monjas, pero los fieles devotos del barrio, ante la negativa de las autoridades eclesiбsticas a que retornara a su trono vacнo, decidieron la construcciуn de una nueva imagen, lo mбs parecido a la original, para que siguiera siendo la Madre intercesora de este barrio de Maravillas.

El convento de Maravillas tuvo una relaciуn muy estrecha con los sucesos acaecidos el 2 de mayo de 1808. Ese dнa sufriу multitud de destrozos; piйnsese que sуlo era el ancho de una calle la separaciуn del Parque de Artillerнa de Monteleуn. Cayeron muchas bombas y fueron muchos los disparos que rebotaron en sus muros. No quedу un cristal sano. Y las monjas, abriendo la clausura, ofrecieron la iglesia como hospital de urgencias para unos u otros contendientes.


Convento de Maravillas

El convento de Maravillas unos dнas antes de ser demolido. Delante de йl se aprecia el arco de entrada al ya derribado Parque de Artillerнa de Monteleуn

Tras ser expulsadas las religiosas en 1869, al aсo siguiente fue acondicionada la iglesia a la nueva situaciуn y abierta al culto como Rectorнa de la Orden Espaсola y Humanitaria de la Santa Cruz y Vнctimas del Dos de Mayo (como ya se ha indicado, fue en 1891 cuando pasу a ser sede de la parroquia de los Santos Justo y Pastor).

El fin de esta organizaciуn, que luego se integrу dentro de la Cruz Roja y poco a poco se fue diluyendo, aparte de asistir a sus socios &#8212familiares de los gloriosos hйroes&#8212, era tambiйn organizar, todos los aсos, el dнa 2 de mayo, la Santa Misa en sufragio de las almas de aquellas vнctimas. Desde entonces, con algъn periodo de carencia, se ha venido celebrando este acto religioso al pie del Arco de Monteleуn, en la plaza del Dos de Mayo, y ъltimamente, por motivos de inseguridad climatolуgica y apretada agenda de las autoridades civiles, en el interior de la iglesia.

La primera vez que se celebrу esta misa fue el 2 de mayo de 1869, coincidiendo con la inauguraciуn de la plaza.


Misa del 2 de mayo em 1908 

Fotografнa del archivo del periуdico ABC de la misa en el Arco de Monteleуn el 2 de mayo de 1908, en el Centenario de la gloriosa gesta.
Medalla de Plata de la Orden Humanitaria de la Santa Cruz y Vнctimas del 2 de Mayo

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CHOCOLATES MATНAS LУPEZ

Naciу don Matнas Lуpez y Lуpez en Sarriб (Lugo), en 1825. Con 19 aсos llegу a Madrid, y de la nada levantу un imperio gracias al chocolate, llegando a convertirse en una de las mayores fortunas de su tiempo y en uno de los empresarios mбs importantes de Europa.


Don Matнas Lуpez  Placa propaganda Matнas Lуpez

Don Matнas Lуpez y placa de propaganda de sus dulcesy chocolates

Viviу en el nъmero 11 de la calle de la Palma (se conserva el edificio, hoy ocupado por el Hostal Centro) y tuvo una primera fбbrica y oficinas en la casa palacete del nъmero 10 actual de la misma calle, frente al anterior, donde estuvo la Asociaciуn del Gremio de Panaderos y hoy una agencia de publicidad.


Casa y oficinas de los Chocolates Matнas Lуpez

A la izquierda, casa en la que viviу Matнas Lуpez (ahora Hostal Centro) y, a la derecha, la antigua sede de las oficinas de su fбbrica de dulces y chocolates

En 1875 construyу una gran fбbrica en El Escorial, que daba trabajo a 500 empleados y que llegу a competir con las casas europeas de mayor prestigio, como Cadbury o Meurnier. El secreto del йxito de sus chocolates eran las mezclas de distintas clases de cacao, a los que aсadнa canela y miel para quitarle el sabor amargo. Mezclaba, eso sн, los chocolates de mejor calidad, porque, como йl mismo decнa, "todo chocolate que costase menos de cinco reales era malo".

Como empresario fue un pionero, anticipбndose a su tiempo con unas ideas modernas y revolucionarias, siendo su empresa la primera en Espaсa en utilizar lo que hoy conocemos como tйcnicas de marketing.


Fбbrica de Chocolates Matнas Lуpez

Fбbrica de Matнas Lуpez en El Escorial

Matнas Lуpez sabнa que para dar a conocer sus productos necesitaba valerse de las herramientas de la publicidad. Para ello, lo primero que hizo fue lo mбs sencillo en la йpoca: usar el boca a boca. Por las calles de Madrid pronto se empezу a conocer el nombre de la fбbrica de chocolates de Matнas Lуpez, puesto que lo que habнa hecho йste era mandar unas pequeсas muestras de sus productos a distintas tiendas de la capital. De esta manera los que frecuentaban esos establecimientos podнan probar sus chocolates, pero no podнan adquirirlos porque aъn no habнa llegado el stock suficiente. Con esta estrategia, Matнas Lуpez se aseguraba que las tiendas le hicieran grandes pedidos para abastecer a los clientes que ya habнan quedado encandilados con el sabor dulzуn del cacao.


Chocolates Matнas Lуpez

Chocolates Matнas Lуpez

Sin embargo, el apogeo de su publicidad llegу a partir de 1875, cuando conociу a Francisco Ortego y Vereda, que hasta ese momento se habнa dedicado a realizar caricaturas satнricas sobre la monarquнa de Isabel II, lo que le habнa costado algunas vacaciones forzadas en la cбrcel y la fama de republicano. Lo contratу por 8 pesetas, y Ortego dibujу unos cartones que han pasado a la historia de este paнs por ser los primeros carteles publicitarios que se pueden considerar como tal. En ellos, el artista plasmу su estilo personal, esto es, caricaturas muy cuidadas, vestidos a caballo entre lo goyesco y lo vulgar y el contraste entre personas de distintas clases sociales. Asн, por ejemplo, creу el famoso de "los gordos y los flacos" en donde se podнan ver a una pareja de mujeres famйlicas, y por encima de ellas la frase: "Antes de tomar el chocolate de Lуpez"; a su lado, una pareja de muy buen ver, en cuya parte superior rezaba: "Despuйs de tomar el chocolate de Lуpez"; y, por ъltimo, un par de personas de aspecto envidiable para la gente de la йpoca y que estaban asн porque eran los que "Toman dos veces al dнa Chocolate de Lуpez".


Chocolates Matнas Lуpez

Chocolates Matнas Lуpez

Al engordar se decнa antes "ganar kilos", y al adelgazar, "perder kilos", es decir, que lo bueno era engordar ("ganar") y lo malo el adelgazar ("perder"). Eran tiempos de pocas calorнas en el menъ, y lo sano y lo elegante y lo atractivo era estar gordo. El chocolate Matнas Lуpez engordaba, y ese era precisamente su mayor atractivo.

Ademбs de la revoluciуn que causу este cartel en el mundo de la publicidad, Matнas Lуpez tambiйn fue pionero en el uso de su propia imagen en los letreros que acompaсaban las cajas con el exquisito manjar. Tomу esta decisiуn despuйs de que se crearan otras empresas de chocolate que se asemejaban mucho a la suya y le hacнan competencia desleal.


. Matнas Lуpez. Aviso al pъblico

Matнas Lуpez. Aviso al pъblico

Tambiйn con los derechos de los trabajadores fue innovador, construyendo alrededor de la fбbrica toda una ciudad con jardines, amplias viviendas para los empleados y colegios gratuitos para los hijos de los mismos. Creу planes de ahorro y pensiones para los trabajadores y el primer modelo de lo que podrнamos considerar el inicio de la actual seguridad social.

Llegу a ser diputado a Cortes por Sarria en 1872 y poco despuйs obtuvo un escaсo en el Senado. Y A pesar de ser republicano, fue nombrado senador vitalicio por el rey Alfonso XII, probablemente gracias a su fortuna, ya que Matнas Lуpez era uno de los mayores contribuyentes a las arcas del estado.


Matнas Lуpez

productos Matнas Lуpez

Participу en la Exposiciуn Universal de Parнs de 1889, donde fue el primer industrial espaсol en mostrar sus productos, y presidiу diversas sociedades econуmicas en la capital, participando activamente en la fundaciуn de la Cбmara de Comercio de Madrid.

En su Sarria natal tambiйn quedу constancia de su filantropнa con la construcciуn de escuelas y un asilo.


Escuela en Sarria donada por Matнa Lуpez

Inauguraciуn de una escuela donada por Matнas Lуpez en su pueblo, Sarria

Su entierro, en 1891, en Madrid, fue multitudinario. El Papa leуn XIII, en gratitud por su obra caritativa, dio a su viuda, Andrea de Andrйs y Sбnchez, el tнtulo de marquesa de Casa Lуpez en 1896.


Бlbum Matнas Lуpez

Tuvo don Matнas Lуpez una relaciуn muy estrecha con la Virgen de Maravillas y con el barrio. En 1869, cuando el convento de Maravillas fue exclaustrado y las monjas carmelitas tuvieron que abandonarlo llevбndose con ellas la imagen de la Virgen, fue tal el desamparo que quedу entre los vecinos por la falta de la que habнa sido su protectora, su alma y su бngel durante mбs de dos siglos, que se rogу la devoluciуn, se protestу cuanto pudo, se insistiу ante las autoridades municipales y gubernativas y se hizo una peticiуn ante el Excmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Toledo (dependнa entonces Madrid de йl), firmada por un buen nъmero de vecinos destacados, encabezados como principal promotor por Matнas Lуpez. Pero no pudo ser, asн que en 1871 se decidiу hacer una nueva imagen, lo mбs parecida a la original, y crear otra cofradнa renovada en su templo de siempre y distinta de la que ya existнa desde 1651, y que acompaсу a las monjas en su destierro, ahora con convento en la calle prнncipe de Vergara.

Presidiу don Matнas esta congregaciуn, honor que luego recayу hasta hace pocos aсos en sus descendientes.
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CALLE DE SAN VICENTE FERRER

Esta calle va desde la de Fuencarral a la de Amaniel, y tambiйn antes se dividнa, como ocurrнa con la de la Palma, en Alta y Baja, siendo la de San Bernardo el lнmite de ambas.

En el plano de Texeira de 1656 aparece con el nombre de San Vicente la parte baja, mбs cercana a Amaniel, y de Siete Jardines la alta, entre Fuencarral y San Bernardo, dominada en su trozo final de pronunciada bajada por la tapia de los jardines y un lateral del llamado palacio de Parcent, de larga lista de moradores a lo largo de los aсos, pero en aquella йpoca mansiуn seсorial reciйn construida de los Bernaldo de Quirуs. Desde los aсos cuarenta ha pertenecido al Estado y ha servido como sede de diversos estamentos ministeriales.


Plano de la calle de San Vicente Ferrer

Calle de San Vicente Ferrer

El nombre lo lleva por un humilladero que por aquн existiу dedicado al santo valenciano. San Vicente Ferrer tomo el hбbito dominicano a los dieciocho aсos, fue un gran predicador &#8212hay noticias de su labor en pueblos y ciudades de Cataluсa, Valencia, Murcia, Castilla, Aragуn, Asturias y Leуn&#8212 y muriу en Vannes (Francia), despuйs de recorrer Europa, en 1419.


Calle de San Vicente Ferrer

Calle de San Vicente Ferrer

Mucho ha cambiado la calle de San Vicente Ferrer. Han desaparecido casi la inmensa mayorнa de sus locales tradicionales, sуlo en el recuerdo de los vecinos de mбs solera: en las esquinas con la Corredera, la Jamonerнa Tanis y un viejo comercio de paсos; tras ellos, una antigua droguerнa, la caldererнa Roalo, que habнa sido fundada en 1896, y dos sitios con solera para tomar el chato de vino o el vermut y pegar la hebra: Bar Feito o la Bodega El Manchego; mбs adelante, entre otros, un zapatero remendуn en el nъmero 27, los locales de Limpiezas Revilla y, en la esquina con San Andrйs, la tienda de comestibles Doсa Francisquita, de clбsica fachada en los comercios de este tipo y ahora en manos de los chinos, y frente a ella, en una vetusta caseja de sуlo dos plantas que aъn se conserva, Los Gallegos, una gloriosa tasca regentada por un matrimonio de esa regiуn, que vivнan en la parte de arriba, aquн trabajaron durante toda su vida y aquн se hicieron mayores. La antigьedad de tal casa lo demuestra una pequeсa placa de rotulaciуn con la inscripciуn "Visita G, casa 14". Estas placas se ordenaron poner a partir de 1740 por la Visita General de la Regalнa de Aposentos, visita o inspecciуn destinada a controlar los sitios habitables para la recaudaciуn de impuestos, y por cuyo motivo fue la primera vez en Madrid que se rotularon calles y se numeraron casas y manzanas. Como este sistema estuvo en vigencia hasta 1835, es de suponer que la existencia de la casa de Los Gallegos sea anterior a ese aсo.


Antigua casa de los Gallegos

Antigua casa de Los Gallegos


Antiguo King Creole

Antiguo King Creole

Pero tambiйn desparecieron muchas de las salas mнticas y emblemбticas por los aсos ochenta de la "movida" malasaсera, como King Creole, en la esquina con la Corredera, templo de los rockers, que acudнan a bailar rock clбsico en pandilla, con sus cuidados tupйs y cazadoras de cuero ellos, o con cancanes bajo el vestido, vaqueros con dobladillo o faldas de tubo ellas. La Sala Maravillas, con actuaciones musicales en directo, hoy reconvertida y con otro nombre. O Elнgeme, con canciуn dedicada de Joaquнn Sabina:

La noche de Madrid firma postales
de ventanas con tedio en cada ojera,
zarcillos de bananas tropicales,
fulanas de canana en bandolera.

La noche de Madrid, a san Vicente
Ferrer enreda en su tisъ de araсa,
la noche de Madrid, bella durmiente
que no puede dormir en Malasaсa.

La noche de Madrid, cuando estб seca,
se pide en el Elнgeme otra copa,
harta del chun da chun de discoteca…

Los dedos de un cupido tabernario
le quitan los tacones y la ropa
cuando se sube en pedo al escenario
.

Vнctor Claudнn, uno de los creadores de la sala Elнgeme

Si permanece El Chamizo, en el nъmero 22, bar de caсas y raciones a buen precio; Manuela, local nocturno de corte intelectual y poйtico; la famosa farmacia de los Laboratorios Juanse, en la esquina con San Andrйs, con su preciosa y castiza fachada de azulejos anunciando su preparados, entre ellos el Diarretil, con un niсo con el culo en pompa; al lado, la fachada en azulejos de la Antigua Hueverнa, conservada afortunadamente aunque el local haya pasado por mil y una actividad; el restaurante italiano La Gata Flora, en el 33, asentado desde hace aсos y ya tradicional en el barrio; varios antiguos artesanos, que apenas mantienen el local abierto mientras el cuerpo aguante, y otra magnнfica fachada en azulejos de un establecimiento vinatero, Casa do Compaсeiro, que sucumbiу y anda cambiando de dueсos.


Manuela

Manuela


Farmacia Juanse

Farmacia Juanse


Antigua Hueverнa

Antigua Hueverнa

Las fachadas de azulejos eran muy tradicionales en otros tiempos en Madrid. Estas de la Farmacia Juanse y de la Hueverнa fueron obra del ceramista cordobйs Enrique Guijo, que tenнa su taller en la calle Mayor y colaborу con otro famoso ceramista, en este caso, talaverano, Juan Ruiz de Luna. A esa etapa en la que ambos trabajaron juntos (1908-1905) pertenece la hueverнa; la de la farmacia es posterior.


El Dierretil de los Laboratorios Juanse

El Diarretil de los Laboratorios Juanse

El tramo de la calle de San Vicente Ferrer desde San Bernardo hasta acabar en Amaniel es escasamente comercial. Si se mantiene en йl el enorme inmueble de la Instituciуn del Divino Pastor, con colegio concertado y residencia universitaria.

Nadie como Rosa Chacel, que viviу en la calle de San Vicente Ferrer, ha sabido plasmar la atmуsfera, el ambiente, el costumbrismo y la nostalgia de un Madrid de primeros de siglo en su novela publicada en 1975 Barrio de Maravillas, historia intimista de dos niсas que contiene recuerdos de su niсez.

"Persianas verdes, sensibles al aire, temblonas como alamedas. Visillos blancos, leves, nupciales, como mosquiteros; muselinas opalinas..."

"La luz de la media tarde en el comedor &#8212habitaciуn de esquina, San Andrйs, San Vicente&#8212 no lograba encerrar el diбlogo en un clima grave, como era debido... Ya no podнan estar cerrados los dos balcones, ya no habнa brasero bajo la camilla, ya no llenaba el cuarto el aroma del cafй porque el aire de abril pasaba de un balcуn a otro y se llevaba la voz de Eulalia..."

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CALLE DE SANTA LUCНA

Esta calle de Santa Lucнa, que va desde la del Tesoro a la de la Palma, se puede decir que estб claramente dividida en dos por la orografнa: la gran cuesta en uno y otro sentido con la cima prominente en la calle del Espнritu Santo, que la cruza. Le viene el nombre por una imagen de esa santa que estuvo durante muchos aсos en la fachada de una casa propiedad del marquйs de Rodazne.


Plano de la calle de Santa Lucнa

Calle de Santa Lucнa

Antes se prolongaba hasta la de San Miguel (ahora, Daoiz), espacio ocupado por el Centro Cultural Clara del Rey, con entrada por la calle de la Palma, y por dependencias del colegio pъblico Pi i Margall. Pero este tramo desaparecido llegу a tener otros nombres: Cruz Nueva, Nueva de la Cruz, Tres Cruces de las Maravillas, Tres Cruces Nuevas y hasta Callejуn del Rey

La leyenda de Santa Lucia cuenta que naciу en Siracusa, Sicilia, alrededor del aсo 283, y que fue educada en la fe cristiana. Se dice que su madre Eutychia la comprometiу a casarse con un joven pagano y ella no accediу, porque habнa dedicado su virginidad a Dios. Al enterarse el pretendiente, se enfureciу por el desprecio y la acusу por cristiana ante la ley. Se le sometiу a un juicio, durante el cual se intentу que abandonara su fe y adorara a los dioses paganos, pero Lucнa se negу, por lo que fue decapitada. Es la patrona de la vista debido a que cuando estaba en el tribunal, ordenaron a los guardias que le sacaran los ojos, pero ella siguiу viendo.


Calle de Santa Lucнa

Calle de Santa Lucнa

El nъmero cuatro de Santa Lucнa es el inmueble mбs antiguo de la calle, una gran casa baja que fue rehabilitada por completo en 1989 respetando la fachada a base de sillares de piedra. Traspasando la puerta podemos contemplar un magnнfico patio interior de vecindad, que nadie imagina estб ahн y te transporta a tiempos de un Madrid de antaсo.

Los muros de este edificio han sido testigos mudos de la desapariciуn en las ъltimas dйcadas de muchos artesanos que por aquн operaban y de tiendas tradicionales de esas de toda la vida. Cerca de la calle del Tesoro hubo, al lado de la imprenta que &#8212ъltimo testigo de esos tiempos de oficios&#8212 aъn sobrevive, una casa donde se hacнa vidrio artesano, y al lado una metalisterнa. En la esquina con Espнritu Santo hay que destacar desgraciadamente la ya no existencia de un comercio de ultramarinos, con una sencilla y elegante fachada de azulejos Y asimismo desaparecieron, entre otros, una tahona, una churrerнa, una bodega y el Bar La Peсa.


 La casa azul en la calle de Santa Lucнa

La casa azul en la calle de Santa Lucнa

Llama la atenciуn hoy un enorme edificio rehabilitado, con fachadas a las calles de Santa Lucнa, San Vicente Ferrer y Espнritu Santo, pintado rabiosamente de azul, que bien podrнa estar en el bonaerense barrio de Caminito en lugar de en Maravillas. Y tambiйn la gran cantidad de motocicletas aparcadas, lo que tiene que ver con dos talleres que hay en la calle.
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COSTANILLA DE SAN VICENTE

Va esta corta calle desde la de San Vicente Ferrer a la de Palma. Antiguamente se llamaba de San Gregorio, y se prolongaba hasta la de San Miguel (actual Daoiz). El tramo desaparecido estб ocupado por la Escuela de Artes y Oficio Artнsticos, en la parte correspondiente a Palma, y por dependencias del Instituto Lope de Vega.


Plano de la Costanilla de San Vicente

Costanilla de San Vicente

El nombre actual es consecuencia de la calle de la que parte y por su trazado en cuesta.


Costanilla de San Vicente

Costanilla de San Vicente

No se caracteriza precisamente por su interйs comercial; sуlo habrнa que destacar la antigьedad de algunos de sus edificios y la alegrнa y bullicio que aportan los chicos y chicas que acuden a la citada escuela, que la toman, por su escaso trбfico, en espacio para los recreos.
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CALLE DE SAN BERNARDO

Desde la plaza de Santo Domingo a la glorieta de Quevedo va actualmente esta calle, una de las mбs importantes de Madrid. En el aсo 1865 se le suprimiу el calificativo de Ancha que llevaba para distinguirla de la Angosta de San Bernardo (la hoy Aduana). El trozo final hasta Quevedo se llamaba entonces de las Navas de Tolosa. Pero antes de San Bernardo la calle se llamу de Burgos, de Foncarral Baja, y de Convalecientes, esta ъltima denominaciуn por el hospital que en ella fundу el venerable Bernardino de Obregуn. En esta casa se hizo aсos mбs tarde el ya desaparecido convento de San Bernardo, que dio nombre definitivo a la calle.


Calle de san Bernardo  San bernardo de Claraval

Calle de San Bernardo. San Bernardo de Claraval

San Bernardo fue un monje cisterciense francйs que naciу en Castillo de Fontaine-les Dijon (Borgoсa) en 1090 y falleciу en el monasterio de Claraval en 1153. Con йl, la orden del Cнster se expandiу por toda Europa y ocupу el primer plano de la influencia religiosa. Predicу la segunda Cruzada y sus contribuciones han perfilado la religiosidad cristiana, el canto gregoriano, la vida monбstica y la expansiуn de la arquitectura gуtica. Fue canonizado en 1174 y declarado Doctor de la Iglesia en 1830.

La historia de esta calle va unida a las puertas de acceso a Madrid. De la puerta de Santo Domingo, en tiempo de los Reyes Catуlicos, salнa un camino vecinal que se encaminaba hacia el norte y que rбpidamente fue urbanizбndose conforme se ampliaba la ciudad, de tal manera que en 1625, al construir Felipe IV una nueva cerca que abarcaba todo el caserнo de entonces, esta puerta se trasladу poco mбs o menos a donde hoy se abre la glorieta de Ruiz Jimйnez, y allн se mantuvo hasta 1970 con el nombre de Portillo de Fuencarral.

Poco hay que reseсar en el primer tramo de calle comprendido entre la plaza de Santo Domingo y la Gran Vнa, que la cercenу y separу radicalmente del resto, al igual que ocurriу con la de la Flor Alta, separada dramбticamente de su continuaciуn natural la de la Flor Baja. Sуlo destacar el teatro Arlequнn, que tambiйn ha sido cine, y que abre y cierra intermitentemente.


Primer tramo de la calle de San Bernardo

Primer tramo de la calle de San Bernardo

Haciendo esquina a la calle de San Bernardo con la de la Flor Baja, en terrenos ocupados hoy por la Gran Vнa, se encontraba el convento de dominicos del Rosario, donde se veneraba la magnнfica imagen del Cristo del Perdуn, de Manuel Pereira. Despuйs de la desamortizaciуn de Mendizбbal en 1836, el convento pasу a ser sucesivamente cuartel de Alabarderos, colegio particular y sede del Teatro del Recreo, especializado en el llamado "gйnero chico".

Para analizar los edificios principales del tramo comprendido entre la Gran Vнa y la glorieta de Ruiz Jimйnez (mбs conocida como glorieta de San Bernardo), realizaremos un recorrido lineal de ambas aceras. Subiendo por la derecha, en la calle de la Flor Alta abordamos el palacio que para toda la manzana encargo en 1772 el conde de Altamira al arquitecto Ventura Rodrнguez: un proyecto gigantesco que habrнa de ser construido en el solar del antiguo palacio del marquйs de Leganйs. De haberse realizado en su totalidad, hubiese dotado a Madrid de uno de sus monumentos civiles mбs espectaculares. Pero las obras solo se llevaron a cabo entre 1773 y 1775, construyйndose sуlo el soberbio fragmento que ocupa casi toda la acera de Flor Alta. Tras aсos de abandono, ha sido rehabilitado y cedido por el Ayuntamiento al Instituto Europeo di Desing (IED).


Segundo tramo de la calle de San Bernardo

Segundo tramo de la calle de San Bernardo. A la derecha, en la calle de la Flor Alta, se ve el palacio de Altamira

En el nъmero 28, esquina a la calle de la Estrella, viviу don Rodrigo de Calderуn, marquйs de Siete Iglesias y ministro en el gobierno del duque de Lerma, valido de Felipe III. De allн saliу para ser ejecutado en la Plaza Mayor el 21 de octubre de 1621. Caнdo en desgracia junto al de Lerma, fue acusado de gravнsimos casos de corrupciуn, incluso de envenenar a la reina Margarita, muerta en circunstancias muy extraсas. Cuentan que don Rodrigo subiу al cadalso para ser decapitado con impresionante entereza, mientras la concurrencia se manifestaba con rumores y, sobre todo, con admiraciуn. Esta arrogante actitud y compostura dio origen al dicho "tener mбs orgullo que don Rodrigo en la horca".


Palacio de don Rodrigo de Calderуn

Antiguo palacio del duque de Denia (luego de Lerma) que fue residencia de don Rodrigo de Calderуn

En la esquina con la calle del Pez se encuentra el palacio de los Bauer, donde desde 1952 tiene su sede la Escuela Superior de Canto.


Palacio de los Bauer

El palacio de los Bauer por los aсos 50

En el nъmero 48, en un viejo caserуn del siglo XVIII, tenнa la emblemбtica Librerнa Fuentetaja abierto uno de sus locales, que lamentablemente tuvo que abandonar. Hoy abre otra mucho mбs moderna y de mayor superficie en el nъmero 35. Las librerнas de nuevo y de viejo eran en otros tiempos una constante en toda la calle. Hoy, desgraciadamente van desapareciendo.


Librerнa Fuentetaja

Antigua Librerнa Fuentetaja

Uno de los palacios mбs suntuosos de la calle es el llamado de Parcent, entre las calles del Espнritu Santo y de San Vicente Ferrer, de larga lista de moradores a lo largo de los aсos, pero inicialmente mansiуn seсorial de los Bernaldo de Quirуs. Desde los aсos cuarenta ha pertenecido al Estado y ha servido como sede de diversos estamentos ministeriales.


Palacio de Parcent

Palacio de Parcent

Muy cerca, separado del anterior por sуlo una manzana antes ocupada por el desaparecido palacio del duque de Santa Lucнa, nos encontramos con el instituto Lope de Vega. Este mutiladнsimo palacio cuenta entre sus antiguos propietarios con nombres como los del marquйs de Castromonte, el duque de Montemar, el duque de Abrantes, el conde de Colomera y el de la Celanova. En la ъltima йpoca del reinado de Fernando VII estuvo ocupado por las monjas de Santa Clara. Y en 1839 se inaugurу allн la Escuela Normal de Maestros, funciуn desempeсada en el edificio hasta 1935.


Instituto Lope de Vega

Instituto Lope de Vega

Junto a la hoy calle de Daoiz habнa una fuente, la de los Doce Caсos, que suministraba agua a los vecinos de esta zona hasta que se inaugurу la traнda de aguas del rнo Lozoya en 1858.

Y en la manzana siguiente, entre las calles de Daoiz y Divino Pastor, se levanta el convento de las Salesas Nuevas. Fue fundado en 1798 por la marquesa de Villena y la rбpida construcciуn del conjunto en estilo neoclбsico estuvo terminado en 1801.


Las Salesas

Las Salesas

El recorrido de bajada por la acera de los impares lo iniciamos a la altura de la calle de San Hermenegildo. Entre йsta y la de Montserrat se mantuvieron durante muchos aсos los restos del cuartel de Voluntarios del Estado. Fue allн donde acudiу Velarde, el 2 de mayo de 1808, a pedir refuerzos para la defensa del parque de Artillerнa de Monteleуn. Tres horas tardaron los franceses en aniquilarlos y mбs de 900 cadбveres quedaron en el suelo.


Entrada de tropas francesas por la calle de San Bernardo

Entrada de tropas francesas por el portillo de Fuencarral, en la calle de San Bernardo, junto a Montserrat

En la manzana siguiente, hermoseando la calle, se encuentra el monasterio de benedictinos e iglesia barroca de Montserrat, fundado por Felipe IV en 1642, con la impresionante torre de Pedro de Ribera.


Iglesia de Montserrat

Montserrat

El 24 de junio de 1858, con motivo de la inauguraciуn del Canal de Isabel II que traнa las aguas desde el rнo Lozoya, se instalу delante de esta iglesia un gran pilуn con un surtidor que elevaba el agua a una altura de unos treinta metros. Alguien dijo de forma ocurrente que era "el rнo Lozoya puesto en pie".

Los edificios con los nъmeros 67 y 69, construidos por los aсos 20 del siglo pasado, son dos bellos ejemplos del kitsch eclecticista (neo plateresco y neo muchas cosas mбs), tan de moda por aquellos aсos.


Calle de San Bernardo, 67

Edificio de la calle de San Bernardo, 67

Cruzada la calle de la Palma existe un viejo caserуn, hoy remodelado, que fue casa-palacio de don Antonio Barradas y hoy edificio de apartamentos, incluso con un supermercado en los bajos. Se trata de una de las primeras obras madrileсas del arquitecto Silvestre Pйrez (1767-1825). En tiempos fue sede de la Librerнa San Bernardo, de una fбbrica de caramelos y de la Patronal de Maestros.


Palacio Barradas

Casa-palacio de Antonio Barradas

Tras la calle del Noviciado se llega a la que, sin duda alguna, es la manzana mбs interesante de nuestro recorrido. El 18 de julio de 1602, prбcticamente toda ella, fue adquirida por la Compaснa de Jesъs (los jesuitas) para llevar a cabo la construcciуn de un noviciado. Hasta entonces habнa sido solar del palacio del marquйs de Camarasa. Su iglesia, conocida como el Oratorio de los Padres del Salvador del Mundo, era la mбs grande de todas las construidas en Madrid.


Noviciado de los Jesuitas

El Noviciado de los Jesuitas en la maqueta de Madrid de Leуn Gil de Palacio de 1830

En 1767, con la expulsiуn de los jesuitas decretada por Carlos III, el Noviciado desapareciу como tal, para volver a reimplantarse en tiempos de Fernando VII. El fin definitivo vino en 1836 con la desamortizaciуn de Mendizбbal. Es entonces cuando el edificio se destina primero a cuartel de Ingenieros Militares y en 1843, cuando de йl ya poco quedaba, a asentamiento de la Universidad Central, que habнa sido trasladada desde Alcalб a Madrid en 1836 y antes habнa sido instalada provisional y fugazmente en el antiguo Seminario de Nobles de la calle de la Princesa y unos aсos en las instalaciones conventuales de la Salesas Nuevas. El primer proyecto de adaptaciуn del Noviciado a su nuevo uso como Universidad Central fue de Francisco Javier Mariбtegui, sustituido a su muerte por Narciso Pascual y Colomer, a quien se debe la realizaciуn del salуn de actos o Paraninfo, construido en 1852 aprovechando los muros de la antigua iglesia de los jesuitas.


Universidad Central. 1920

Universidad Central. 1920

La poblaciуn estudiantil hizo que la calle de San Bernardo se poblase de pensiones, casas de comidas baratas, librerнas, talleres de imprenta, tascas y bullangueros cafйs. Famosos en aquella йpoca fueron el Cafй de Pelбez, el de la Gran Vнa, el de la Colonias, el de Prada y, el mбs importante de todos, el Cafй de la Universidad. Por esta йpoca hubo tambiйn dos teatros: el del Recreo y el Coliseo del Noviciado. Este ъltimo, construido en 1907 en estilo art nouveau, alternaba funciones cinematogrбficas y representaciones del gйnero chico. Tras un pavoroso incendio en 1912, fue reconstruido como Teatro Бlvarez Quintero y, posteriormente, en 1918, reformado en estilo modernista y convertido en el Cinema X. Todo ha desaparecido.


Coliseo Noviciado  Cinema X

El Coliseo Noviciado y el Cinema X

Pero la Universidad no fue sуlo un semillero para la vida noctбmbula. La calle de San Bernardo fue tambiйn testigo de excepciуn del compromiso polнtico de profesores y alumnos. El 10 de abril de 1865, se convirtiу en uno de los principales escenarios de la sangrienta "Noche de San Daniel", tan palpitantemente descrita por Galdуs en sus Episodios Nacionales, y en la que la guardia civil cargу con virulencia inusitada sobre los estudiantes y el pueblo madrileсo, que se manifestaba en contra de la toma de posesiуn como rector del marquйs de Zafra, sustituto designado del rector Montalvбn, que habнa dimitido por negarse a privar de su cбtedra a Emilio Castelar, Ya antes, con el 2 de mayo de 1808, con los disturbios de julio de 1822, con las barricadas de 1848, de 1854 y de 1856, y despuйs, en 1866, con la sublevaciуn del cuartel de San Gil, la calle de San Bernardo viviу encarnizadamente las luchas callejeras que, con intermitencia, volverнan a producirse en lo que quedaba de aquel turbulento siglo.

Con la Dictadura de Primo de Rivera empezaron las hostilidades importantes en el siglo XX. En 1923, con el destierro de Unamuno a Fuerteventura; en 1926, durante la "Sanjuanada"; en 1928, con el proyecto de reforma universitaria que inspiraron Gonzбlez Oliveros y Eijo Garay; en 1929, con la entrada de la policнa en el recinto universitario y posterior cierre de la Universidad: son ejemplos de los acontecimientos en los que la calle de San Bernardo se vio envuelta en movimientos reivindicativo, que continuaron en los aсos siguientes.


La Noche de San Daniel

La Noche de San Daniel

El traslado de la Universidad a la zona de Moncloa, supuso un momento de declive para todo el barrio, que hasta entonces habнa sido durante casi un siglo el refugio de los estudiantes. Los universitarios daban vida y recursos. La Ciudad Universitaria se gestу en 1927, pero con todos los edificios de las facultades casi terminados, durante la Guerra Civil fue arrasada al ser primera lнnea del frente de batalla y hubo de ser reconstruida al finalizar la contienda.

El edificio de la antigua Universidad de la calle de San Bernardo estб ocupado actualmente por el Instituto Cardenal Cisneros, el Paraninfo de la Universidad Complutense (siguen celebrбndose en йl los actos importantes) y el Instituto de Espaсa, organismo que reъne a las Reales Academias. Tambiйn dio albergue a la Asamblea Legislativa de la Comunidad de Madrid hasta su traslado a su nueva sede en el barrio de Vallecas.


Edificio de la antigua Universidad Central

Esdificio de la antigua Universidad Central

Al ambiente estudiantil de entonces, se juntaba ademбs el ambiente musical, ya que en dos de los palacios ya citados la mъsica se mantuvo viva en sus salones. En el de los Bauer, que se convirtiу en el Conservatorio de Mъsica en 1940 (desde 1952 es sede de la Escuela Superior de Canto, como ya se ha dicho), se dieron grandes conciertos de cбmara, a los que asistнan mъsicos y compositores junto a la alta sociedad de la ciudad, y en el de Parcent, veladas musicales, exposiciones de arte y grandes fiestas.

Pegado al enorme edificio de la Universidad y separado por la calle de los Reyes, estб el palacio de la marquesa de la Sonora, convertido en 1851 en Ministerio de Justicia.


Palacio de Sonora

Palacio de Sonora

La manzana siguiente alberga, en el nъmero 39, una de las farmacias mбs antiguas de Madrid, la conocida como del licenciado Deleuze.

En el 35 se encuentra la casa-palacio que, a finales del siglo XIX, mandу construir la condesa de Pardo Bazбn, totalmente cambiada su forma original. En el 29 desapareciу el Cine Alexandra, donde se exhibнan las pelнculas inmediatamente despuйs de agotar su tiempo en los grandes salas de estreno y antes de pasar a los cines de barrio, y con la particularidad de ofrecer sesiуn continua desde la 10 de la maсana hasta las 12 de la noche. Y un poco mбs adelante, esquina a Travesнa de la Parada, el palacio de Бgreda, levantado en el solar donde se encontraba el convento de Santa Ana, conocido tambiйn como de San Bernardo, fundado por Alonso Peralta, contador de Felipe II, en 1596, y antes el Hospital de Convalecientes que han dado nombre a la calle a lo largo de su historia.


Palacio de Бgreda

Palacio de Бgreda

Saltando ahora al recorrido final de la calle de San Bernardo, pasada la glorieta de Ruiz Jimйnez, tramo moderno y de escaso interйs histуrico y arquitectуnico, poco hay que destacar, salvo un convento desaparecido, el de la Esperanza, situado a la izquierda, esquina con la glorieta, cuyas monjas se dedicaban al cuidado de enfermos, y el Hospital y Residencia de la Congregaciуn de San Pedro de los Naturales y su iglesia anexa, la parroquia de los Dolores.


Ъltimo tramo de la calle de San Bernardo

Ъltimo tramo de la calle de San Bernardo desde la glorieta de Ruiz Jimйnez

La parroquia de Ntra. Sra. de los Dolores fue creada en la que en su origen fue capilla del Cementerio General del Norte, abierto en 1809 y que tenнa su principal acceso por la calle de Magallanes. Cuando la piqueta demoledora acabу totalmente con el cementerio en 1908, fue cuando la parroquialidad pasу a su actual destino.


San Pedro de los Naturales y su iglesia anexa, la parroquia de los Dolores

Hospital y Residencia de la Congregaciуn de San Pedro de los Naturales y su iglesia anexa, la parroquia de los Dolores

En el solar del Cementerio General del Norte, la Compaснa Madrileсa de Tranvнas construyу sus cocheras y fбbrica de electricidad, con entrada esta ъltima por la esquina entre San Bernardo y Magallanes. El derribo de este complejo en los aсos 60 dio lugar a la plaza del Conde de Valle de Sъchil y zona aledaсa.

Y por ъltimo, indicar que hasta el siglo XVII, la hoy calle de San Bernardo fue el camino para la romerнa de san Marcos, mбs conocida como romerнa del Trapillo. Este festejo se celebraba el 25 de abril y consistнa en una alegre peregrinaciуn hacia la ermita de San Marcos, situada en las inmediaciones de la puerta de Fuencarral.
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ROMERНA DEL TRAPILLO

La romerнa del Trapillo se celebraba en el siglo XVII el dнa 25 de abril, festividad de san Marcos, en la ermita dedicada a este evangelista y situada en las afueras de la Puerta de Fuencarral, donde hoy se encuentra la glorieta de Ruiz Jimйnez.

El sobrenombre de la romerнa se debiу a que asistнan mendigos y vagabundos, cubiertos de andrajos, con un premeditado propуsito de alardear de su indigencia y asн sacar el mayor provecho de las limosnas que solicitaban."Los nobles a ver el trapo y los plebeyos a orearlo". Y una locuciуn relacionada: al jolgorio de ese dнa se le llamaba "ir de trapillo", modismo que ha permanecido en uso despuйs que desaparecieran, hace ya muchos aсos, la ermita y el festejo, y que decimos de alguien que va vestido con ropa barata, con la tнpica ropa de mercadillo comprada por cuatro perras.


Harapiento

Con participantes en la juerga tan dispares, la convivencia se hacнa difнcil, y mбs cuando el abuso del vino y otras bebidas espirituosas comenzaba a hacer sus estragos. Las burlas de los seсorones, al principio recibidas con desdйn por los desheredados, se tornaban luego hirientes y ofensivas, y no era raro que se produjeran enfrentamientos y que incluso salieran a relucir las navajas. Entonces, los "bienvestidos" se subнan a sus carrozas e iniciaban una prudente retirada, acribillados por las miradas desafiantes y los insultos de los andrajosos, que celebraban con jъbilo su momentбneo triunfo.
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GLORIETA DE RUIZ GIMЙNEZ

Entre las calles de Carranza, Alberto Aguilera y el cruce de San Bernardo, se encuentra la antigua glorieta de San Bernardo, hoy de Ruiz Jimйnez. El nombre actual lo lleva en honor del ministro de Instrucciуn Pъblica y Bellas Artes, de Fomento y de la Gobernaciуn durante el reinado de Alfonso XIII, senador vitalicio, Gobernador de Madrid, presidente del Consejo de Estado y cuatro veces alcalde de Madrid (entre 1912 y 1931), don Joaquнn Ruiz Jimйnez, nacido en Jaйn en 1854. Es padre del que lleva su mismo nombre: ministro de Educaciуn (1951-1956), cargo del que dimitiу por su enfrentamiento con los elementos mбs inmovilistas de la dictadura, y luego figura polнtica clave en la Transiciуn espaсola a travйs de la revista Cuadernos para el Diбlogo que a finales de los sesenta se convirtiу en plataforma de todos los sectores democrбticos, por su participaciуn tras la muerte de Franco en la creaciуn de la Plataforma de Convergencia Democrбtica desde su adscripciуn a Izquierda Democrбtica y por ser nombrado en 1982 el primer Defensor del Pueblo de Espaсa. Retirado de la vida polнtica, fue presidente de UNICEF-Espaсa entre 1989 y 2001.


Plano de la glorieta de Ruiz Jimйnez  Joaquнn Ruiz Jimйnez

Glorieta de Ruiz Jimйnez

El terreno donde se encuentra la glorieta era antes la salida al campo por la puerta de Fuencarral, que se encontraba en la calle de San Bernardo a la altura de la de San Hermenegildo. Por aquн pasaba la cerca que en 1625 mandara construir Felipe IV para rodear el Madrid de entonces.

A la izquierda de dicha puerta, extramuros, estaba el quemadero de la Inquisiciуn, donde tantos desgraciados sufrieron horrible suplicio. En ese lugar se edifico en 1857 el Hospital de la Princesa para conmemorar el natalicio de la infanta Isabel Francisca, entonces, como primogйnita de Isabel II, heredera de la corona y princesa de Asturias. Su enorme y singular estructura subsistiу hasta 1955 con el mismo cometido, salvo los aсos de la guerra civil (1936-39) que fue convertido en cuartel. Tras el traslado de las instalaciones sanitarias a la calle de Diego de Leуn, el edificio pasу al Ejercito y ahora sobre su solar se levanta un imponente inmueble de viviendas militares, una especie de amasijo de cemento y macetas que desarrolla algunos conceptos arquitectуnicos que traen a la memoria la no muy lejana "Casa de las Flores", magnнfico edificio que proyectу Secundino Zuazo en la calle de Rodrнguez San Pedro, esquina a Hilariуn Eslava. A este de la glorieta, se le denomina chuscamente la "Casa de las Acelgas".


La casa de las Acelgas

Edificio Princesa, la "Casa de las Acelgas"

En el centro de la glorieta estuvo la estatua de Lope de Vega, obra de Mateo Inurria, hoy en la plaza de la Encarnaciуn, y el grupo escultуrico dedicado al Pueblo del 2 de Mayo, de Aniceto Marinas, actualmente en los jardines que hay junto a Ferraz entre la Plaza de Espaсa y el Templo del Debod. Se plantу este ъltimo monumento el 4 de mayo de 1908, y cuando pasado el verano vinieron las lluvias otoсales, las gentes vieron con sorpresa que las esculturas se desconchaban y desteснan. Era que por no estar acabado en el dнa previsto para la inauguraciуn, se habнa colocado un modelo en escayola pintado en color de bronce, que en noviembre de ese mismo aсo fue repuesto por el original.


Monumento al Pueblo del 2 de Mayo en la glorieta de San Bernardo. 1910

Monumento al Pueblo del 2 de Mayo en la entonces glorieta de San Bernardo. Fotografнa del diario ABC de 1910

En la calle de San Bernardo, a pocos metros de la glorieta, apareciу por primera vez el agua de Lozoya en Madrid el 24 de junio de 1858, elevбndose en un surtidor, allн instalado sobre un gran pilуn con motivo de la inauguraciуn del Canal de Isabel II, a una altura de unos treinta metros. Manuel Fernбndez Gonzбlez, un escritor de la йpoca, lo llamу de forma ocurrente "el rнo Lozoya puesto en pie", que se hizo muy popular. Tambiйn fue ocasiуn para emplear una iluminaciуn elйctrica entonces en experimentaciуn, el arco voltaico. "Transparentaba el agua que caнa en menuda y rizada espuma", segъn decнan las crуnicas. Una placa instalada en la isleta de separaciуn de carriles asн lo atestigua. Y las dos fuentes con surtidores en el centro tambiйn son como un remedo de la de entonces.


Inauguraciуn del Canal de Isabel II

Inauguraciуn del Canal de Isabel II

Como en otros tantos lugares, tambiйn aquн se ha visto una adaptaciуn de sus locales comerciales a los nuevos tiempos. Desapareciу una curiosa tienda de maquinaria y productos lбcteos, en el nъmero 3, que continuaba su fachada por la calle de San Bernardo, y desapareciу, incluso traumбticamente, pues los trabajadores se encerraron para evitar que sucediera, una antigua y concurrida cafeterнa con terraza en la esquina con Alberto Aguilera, sustituida por una entidad bancaria Sн permanecen, como mбs representativos por su antigьedad entre otros, el bar restaurante Iberia y la Casa de las Maletas en el 8.


Cine de la Flor (desaparecido)

Glorieta de San Bernardo en 1925. A la izquierda se aprecia el desaparecido Cine de la Flor, al principio de la calle de Alberto Aguilera.
En su lugar se levanta ahora el Cine Conde Duque

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HOSPITAL DE LA PRINCESA

El primer edificio que se construyу en la aъn no urbanizada glorieta de San Bernardo (hoy de Ruiz Jimйnez) fue el Hospital de la Princesa. El 30 de diciembre de 1856, Isabel II, en acciуn de gracias por haber salido ilesa de un atentado perpetrado por el cura Merino cuando, cuatro aсos antes, se dirigнa en cumplimiento de la tradiciуn a presentar a su hija Isabel Francisca al santuario de Nuestra seсora de Atocha, inauguraba el Hospital en terrenos que habнan sido en otras йpocas quemadero de la Inquisiciуn.

Su nombre fue puesto en honor de la infanta, la que luego serнa conocida cariсosa y popularmente como La Chata, entonces hija ъnica de Isabel II y por ello heredera de la corona y princesa de Asturias. En tiempos de la Primera Repъblica se le designo como Hospital Nacional, y durante el periodo de la Guerra Civil, entre 1936 y 1939, que por su proximidad con el frente fue trasladado al colegio del Pilar en la calle Castellу, Hospital Nacional de Cirugнa.


Isabel II y su hija la infanta Isabel Francisca

Isabel II y su hija la infanta Isabel Francisca

Su enorme y singular estructura, aislada del caserнo urbano por un espacioso jardнn, estaba organizada en torno a un edificio central rectangular, que comunicaba por cada uno de sus lados mayores con cuatro pabellones de idйnticas proporciones y sentido. Fue realizado segъn los planos del arquitecto Anнbal Бlvarez Bouquel y tuvo una gran reforma en 1882, obras que sirvieron para modernizarlo y para darle entrada principal por el entonces flamante paseo de Areneros (actual calle de Alberto Aguilera).


Hospital de la Princesa

Hospital de la Princesa

El dнa 3 de Noviembre de 1955, fue inaugurado oficialmente un nuevo edificio para albergar el antiguo Hospital de La Princesa, obra de Manuel Martнnez Chumilla, situado en la calle Diego de Leуn, y que fue denominado como Gran Hospital de la Beneficencia General del Estado. Es entonces cuando los ya obsoletos pabellones de la glorieta pasaron al Ejйrcito, como ya lo habнan hecho durante la Guerra Civil. Ahora sobre el solar se levanta un imponente inmueble de viviendas militares del arquitecto Fernando Higueras, que desarrolla algunos conceptos arquitectуnicos que traen a la memoria la "Casa de las Flores", magnнfico edificio que proyectу Secundino Zuazo en la calle de Rodrнguez San Pedro, esquina a Hilariуn Eslava. A йste de la glorieta, los madrileсos, con su gracejo y chanza caracterнstica, lo han bautizado como "Casa de las Acelgas".


Hospital de la Princesa. Edificio central

Hospital de la Princesa. Pabellуn central

La asistencia clнnica del antiguo Hospital de la Princesa era &#8212segъn cronistas de aquellos aсos&#8212 excelente, tanto en medicina general como en cirugнa, y sostenнa un consultorio pъblico. Famoso fue el hecho de que, en 1895, el doctor Ustуriz practicase la primera transfusiуn con йxito a un agonizante. Y que el eminente doctor Carlos Marнa Cortezo, fundador de la Sociedad Espaсola de Higiene, que llegу a ser director de la Real Academia de Medicina y como polнtico ministro de Instrucciуn Pъblica, demostrase su tesis acerca del mecanismo de transmisiуn del tifus exantemбtico.


 Sala de pago del Hospital de la Princesa. 1910

Sala de pago del Hospital de la Princesa. 1910

Tambiйn se creу en йl una de las instituciones mйdicas mбs prestigiosas de finales del siglo XIX: el Instituto de Medicina Operatoria (Instituto Rubio), fundado por el doctor cirujano Federico Rubio y Galн para la formaciуn de mйdicos posgraduados. Despuйs, en 1896, el Instituto construirнa edificio aparte en la plaza de Cristo Rey, que serнa embriуn de la clнnica de la Concepciуn de la Fundaciуn Jimйnez Dнaz.


Instituto Rubio

Instituto Rubio

Hoy, el que fue Gran Hospital de la Beneficencia General del Estado en la calle de Diego de Leуn, que recuperу su antiguo nombre de Hospital de la Princesa en 1984, es gestionado por la Seguridad Social y estб vinculado con la Universidad Autуnoma de Madrid, adquiriendo asн la categorнa de Universitario.
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LOS CEMENTERIOS DEL NORTE

Sobre la actual calle de Magallanes, y extendiйndose en un amplio espacio entre las hoy calles de Rodrнguez San Pedro y Cea Bermъdez, se fueron ubicando desde principios del siglo XIX hasta cuatro cementerios, todos ya desaparecidos: el General del Norte, el de San Ginйs y San Luis, el de la Patriarcal y el de San Martнn.


Cementerios en la zona Norte de Madrid. 1850

Cementerios en la zona norte de Madrid en 1850

El enterramiento de los difuntos se hizo siempre en lugares apartados de los nъcleos de poblaciуn. Asн lo hicieron los бrabes en el Madrid musulmбn y asн lo hicieron luego los cristianos durante aсos. Pero a partir del siglo XIII vino a hacerse mayormente en las iglesias, costumbre que se prolongarнa hasta principios del XIX. Las gentes a su fallecimiento querнan estar lo mбs cerca posible del Dios Todopoderoso, y siempre en presencia de reliquias e imбgenes de los santos, para obtener de ellos el beneficio de la intercesiуn ante el Padre.

Y como en otros muchos sitios, aquн en Madrid, y sobre todo a partir del aumento de poblaciуn que la villa experimentу durante el reinado de los Reyes Catуlicos, el espacio de las iglesias se quedу escaso para albergar tanto cadбver, por lo que de tiempo en tiempo se realizaba la llamada “monda de cuerpos”, que consistнa en remover a los enterrados, mezclar con la tierra los restos de carne en descomposiciуn y extraer los huesos para llevarlos a un osario. Quedaba asн espacio para nuevas inhumaciones. Tan macabra operaciуn, ademбs del hedor insoportable y persistente que dejaba, y que era mitigado a duras penas con agua olorosa, originу la propagaciуn de muchas enfermedades.


Osario

Osario

Fue precisamente una epidemia de peste que asolу el paнs en 1781, y cuyo foco se desatу en la parroquia de Pasajes (Guipъzcoa), el motivo por el que Carlos III se vio obligado a decretar la prohibiciуn de los enterramientos en las iglesias y a ordenar la construcciуn de cementerios bien ventilados fuera de las ciudades. Pero ahн quedу todo, pues las disposiciones no serнan efectivas hasta la йpoca de Josй Bonaparte, dado el gran arraigo de las costumbres y creencias entre las gentes.

En Madrid, de los dos cementerios municipales construidos en los alrededores de la ciudad, por fuera de la tapia que Felipe IV mandara levantar en 1625, uno, el General del Norte, llamado tambiйn de la Puerta de Fuencarral, vino a parar a terrenos de lo que luego serнa el distrito de Chamberн.

Fue inaugurado en 1809, y estaba situado entre las hoy calles de Magallanes, Fernando el Catуlico, Rodrнguez San Pedro y la plaza del Conde Valle de Sъchill.

Su arquitecto, Juan de Villanueva, introdujo en йl &#8212por primera vez en Espaсa&#8212 el sistema de nichos, tomando la idea del cementerio de Lachaise (Parнs). En su entrada principal (donde actualmente estб la calle de Magallanes) se colocу una monumental cruz de piedra procedente del Calvario de Leganitos, estaciуn de un Viacrucis por las calles que organizaba la cofradнa de la Santa Vera Cruz en cuaresma y que partнa desde el antiguo convento de San Francisco (hoy San Francisco el Grande). Y en su interior habнa una capilla neoclбsica (la obra mбs valiosa de todo el conjunto) que sirviу como sede de la Parroquia de los Dolores desde la clausura del cementerio en 1884 hasta 1908.


Cementerio General del Norte  Cementerio General del Norte

Cementerio General del Norte

Desde un principio estuvieron algunas zonas de este cementerio bajo la neblina romбntica de leyendas y tradiciones fantasmales, como la nacida en torno a la condesa de Jaruco (amante de Josй Bonaparte), que desapareciу la misma noche del enterramiento para, sin saberse cуmo, aparecer sepultada en el jardнn de su palacete, en la calle del Clavel.

Hecho cйlebre fue tambiйn el entierro de Mariano Josй de Larra en 1837, acto en el que se revelarнa, con la lectura de unos famosos versos, otro genio del Romanticismo: Josй Zorrilla.

Ese vago clamor que rasga el viento
es la voz funeral de una campana:
vano remedo del postrer lamento
de un cadбver sombrнo y macilento
que en sucio polvo dormirб maсana.

En el solar del Cementerio General del Norte, la Compaснa Madrileсa de Tranvнas construyу a partir de 1901 sus cocheras y fбbrica de electricidad. Su derribo en los aсos 60 dio lugar a la plaza del Conde de Valle de Sъchil y zona aledaсa.


Plaza del Conde de Valle de Sъchil

Plaza del Conde de Valle de Sъchil

En 1994, en las obras de un colector para el aparcamiento en construcciуn de la plaza del Conde del Valle de Sъchil, se encontrу una galerнa de ladrillo, piedra y cal (con unas dimensiones de 3,5 metros de alto por 1,20 de ancho y a 12 metros de profundidad) con unos 650 esqueletos humanos. En el primer momento se pensу que era una fosa comъn de la guerra civil, pero pronto se comprobу que era el osario del antiguo cementerio. Se calcula que en la zona puedan quedar no menos de 5000 restos humanos.

Pero ademбs de los cementerios municipales, fueron las cofradнas Sacramentales (de obligada existencia en todas las parroquias de la Cristiandad por orden del Papa Pнo V, a mediados del siglo XVI) las que verdaderamente dieron el paso definitivo al crear, bien individualmente o agrupadas, sus propios cementerios para los cofrades. Y por esta zona del norte de la ciudad se abrieron tres: el de San Ginйs y San Luis, el de la Patriarcal y el de San Martнn.


Cementerio de San Ginйs y de San Luis  Cementerio de san Ginйs y de San Luis

Cementerio de la Sacramental de San Ginйs y de San Luis

El cementerio de la Sacramental de San Ginйs y San Luis estaba ubicado entre las calles de Magallanes, Fernando el Catуlico, Vallehermoso y Donoso Cortйs. Se erigiу en 1831 y se reformo y ampliу en 1846. Segъn cuentan, era uno de los cementerios mбs bellos por su frondoso y florido jardнn romбntico, ademбs de sus pabellones porticados con columnas y su impresionante fachada. Algunos de sus ilustres moradores fueron Alcalб Galiano, Bretуn de los Herreros, Hartzenbusch o Leonardo Alenza. Fue clausurado en 1884 y su solar estб ocupado por bloques de viviendas.

El cementerio de la Patriarcal fue construido en 1849 por la Congregaciуn del Santнsimo Cristo de la Obediencia y Hermandad de Palacio, para dar sepultura a los miembros que dependнan de la Iglesia de la Patriarcal, que eran fundamentalmente soldados, funcionarios y demбs empleados de la Casa Real. Se encontraba entre lo que hoy son las calles de Joaquнn Marнa Lуpez, Vallehermoso, Donoso Cortйs y Magallanes, que era la vнa de acceso comъn con la de los dos anteriores y tambiйn al General del Norte, y por eso conocida como "callejуn de los muertos".

Era un cementerio pequeсo de un solo patio rodeado de nichos y en el que solo merece destacar el monumento a Quintana, levantado por suscripciуn popular. Entre los ilustres enterrados aquн estaban Hilariуn Eslava y Joaquнn Gaztambide.


Cementerio de la Patriarcal  Cementerio de la Patriarcal

Cementerio de la Patriarcal

Cuando la Iglesia del Buen Suceso (Puerta del Sol) se derribу a mediados del siglo XIX, se trasladaron aquн los cuerpos de los fusilados en la madrugada del 3 de mayo de 1808, que descansaban en el patio de dicha iglesia.

No fue demolido hasta pasada la Guerra Civil y hasta los niсos jugaban en йl al fъtbol entre ataъdes rotos y huesos desperdigados (el "campo de las calaveras"). En 1952 el Estado levantу el Parque Mуvil Ministerial y viviendas de sus funcionarios

El cementerio de la Sacramental de San Martнn y San Ildefonso fue construido en 1849 por Wenceslao Gaviсa para la Archicofradнa Sacramental de San Martнn y San Ildefonso, una de las mбs antiguas de Madrid. Dos aсos mбs tarde, era uno de los cementerios mбs importantes de la capital y la mбs grande necrуpolis de la zona. Estaba situado entre las actuales calles de Santander, Juan Vigуn, Jesъs Maestro e Islas Filipinas.


Cementerio de San Martнn  Cementerio de San Martнn

Cementerio de San Martнn

Sus cuatro patios estaban dedicados a Santo Domingo, San Ildefonso, Nuestra Seсora de la Paz y Santнsimo Cristo. La entrada era porticada, con una bella columnata en semicнrculo, y tenнa a ambos lados dos construcciones hexagonales destinadas a capilla y vivienda del guarda.

Aquн fueron enterrados, entre otros, el pintor Eduardo Rosales, los escritores бngel Fernбndez de los Rнos y Antonio Velasco Zazo, el duque de Sevillano y los condes de Quinto.


Cementerio de San Martнn

Cementerio de San Martнn

Se cerrу oficialmente como los demбs en 1884, pero se siguiу enterrando allн hasta 1902, pues su ubicaciуn mбs al norte hizo que fuera el ъltimo en desaparecer. En 1926 se pensу mantenerlo como jardнn, derribando los nichos y conservando el pуrtico y la capilla, ademбs de aсadir esculturas de alcaldes y fuentes ornamentales en una gran plaza central, pero este proyecto nunca vio la luz, e incluso durante la guerra civil sus nichos sirvieron de refugio. En 1952 se levantу en su solar el Estadio de Vallehermoso, tambiйn derribado en 2008, y que pese a las promesas de hacer uno nuevo, el megalуmano proyecto quedу reducido en 2014 a un centro deportivo de mucha menor dimensiуn, construido y explotado por una empresa privada.


Restos que permanecieron durante aсos del cementerio de San Martнn

Restos que quedaron durante mucho tiempo del Cementerio de San Martнn

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PARROQUIA DE LOS DOLORES

La parroquia de Nuestra Seсora de los Dolores, creada en 1884, fue inicialmente instalada en la capilla neoclбsica del cementerio General Del Norte, con entrada por la calle de Magallanes y situado entre las hoy de Fernando el Catуlico, Rodrнguez San Pedro y la plaza del Conde Valle de Sъchill, y aprovechando que ese aсo habнa sido clausurado. Y allн estuvo hasta que la necrуpolis fue totalmente abatida por la piqueta en 1908. Su construcciуn se debiу, como la de todo el conjunto, al arquitecto Juan de Villanueva.

Fue entonces cuando la sede de esta parroquia pasу a lo alto de la calle de San Bernardo, a la capilla de la Venerable Congregaciуn de Presbнteros Naturales de Madrid, mбs popularmente conocida con la apelaciуn de San Pedro de los Naturales por haber tenido durante muchos aсos uno de sus asientos en la iglesia de San Pedro el Viejo, en la calle de Segovia.

Aquн tiene esta fundaciуn, creada por Jerуnimo de la Quintana en 1619, hospital y residencia.


Parroquia de Nuestra Seсora de los Dolores

Parroquia de Nuestra Seсora de los Dolores

En 1936, el edificio fue primero tiroteado; luego, invadido e incautado, y finalmente incendiado, incendio que durу dos dнas y dos noches y que tan sуlo dejу en pie los muros exteriores, la torre y el cuerpo octogonal que abrazaba la cъpula de la iglesia.

Tras la quema, la secciуn militar de Fortificaciones se hizo cargo del edificio, instalando una fбbrica de cemento y un almacйn de incautaciones.

Al finalizar la guerra, la congregaciуn acometiу la reconstrucciуn, obras llevadas a cabo por Luis y Ramiro Moya y que estuvieron terminadas en 1946.


Escudo de la Congregaciуn de San Pedro de los Naturales

Escudo de la Congregaciуn de San Pedro de los Naturales

Al exterior, destaca su portada, que ostenta un primer cuerpo de granito en el que se abre un arco de medio punto sobre columnas jуnicas. Un segundo cuerpo por encima del anterior, flanqueado por columnas toscanas y rematado en forma de frontуn, luce el escudo de la Congregaciуn y tres arcos de estilo eclйctico. Y tambiйn, el cimborrio que soporta la cъpula del crucero, octogonal, y la torre con capitel de pizarra; todo ello es estilo neomudйjar.

En el atrio, una pareja de lбpidas nos recuerdan la vinculaciуn de Lope de Vega (la de la derecha) con la Congregaciуn, de la que fue capellбn en 1628. La otra indica que los restos de Calderуn de la Barca, capellбn mayor en 1666, despuйs de un largo peregrinar fueron depositados en esta iglesia, pero que lamentablemente se perdieron en el incendio de la Guerra Civil.


Placa Lope de Vega en la parroquia de los Dolores  Placa Calderуn de la Barca en la parroquia de los Dolores

Placas que recuerdan la vinculaciуn de Lope de Vega y Calderуn de la Barca con la Congregaciуn de San Pedro de los Naturales

El interior del templo, de planta de cruz latina, es de una sola nave cubierta por bуveda de caсуn con lunetos, con dos capillas en los laterales. Similar bуveda tiene el presbiterio y los lados del crucero, que se remata con cъpula de media naranja sobre pechinas.
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PUERTA DE FUENCARRAL

La actual calle de San Bernardo fue en otros tiempos camino que, partiendo de la plaza de Santo Domingo, enlazaba la ciudad con el vecino pueblo de Fuencarral; llegando las edificaciones en 1590 hasta la manzana donde luego se asentarнa el Noviciado de los Jesuitas y la Universidad Central despuйs. Cuando Felipe IV mandу en 1625 construir una nueva cerca que abarcara todas las nuevas ampliaciones de Madrid, la calle empezу a tomar la configuraciуn que prбcticamente ha llegado a nuestros dнas. Era esta cerca, proyectada por el arquitecto Juan Gуmez de Mora, de ladrillo, argamasa y tierra, y sirviу para controlar que todos los productos y vнveres que entraban en la ciudad pagaran su correspondiente impuesto asн como para vigilar a las personas que llegaban. Para conseguir el dinero suficiente para su realizaciуn se aplicу una sisa al vino.


Cerca de Felipe IV por la zona norte

Cerca de Felipe IV de 1625 por la zona norte

En el famoso plano de Texeira, fechado en 1656, aparece la citada cerca, que por la parte norte discurrнa por las actuales calles de Sagasta, Carranza y Santa Cruz de Marcenado. Y eran sus puertas por este lado: la de Santa Bбrbara, en lo que hoy es Alonso Martнnez; la de los pozos de la Nieve, en la glorieta de Bilbao; la de Maravillas (un pequeсo portillo que pronto desapareciу), en la calle de San Andrйs, y la de Fuencarral, en la calle de San Bernardo.

La puerta de Fuencarral estaba considerada al principio como real o de registro (en las que se pagaban los impuestos), y la mбs importante por esta zona, funciуn que luego quedу rebajada a la menor de portillo por adquirir la de los Pozos de la Nieve el puesto principal.

Las puertas permanecнan abiertas desde el amanecer hasta las diez de la noche en invierno y en verano hasta las once. Pasado ese horario, en caso necesario, un retйn permitнa el acceso. Los portillos se cerraban con la puesta de sol y asн permanecнan durante toda la noche.


Detalle del plano de Texeira

Detalle del plano de Texeira de 1656

La puerta o portillo de Fuencarral estaba en la calle de San Bernardo, a la altura de la de la Santa Cruz de Marcenado, y su nombre oficial era en realidad de Santo Domingo, pues en esta plaza estuvo la primitiva en el camino de Fuencarral. Fue construida por Juan Gуmez de Mora en 1642 y tenнa un arco de medio punto y tres escudos decorativos, todo ello coronado con un frontуn y sin gran valor arquitectуnico.

En la fotografнa que se acompaсa, ha desaparecido el remate superior, que posiblemente se destruyera a lo largo del tiempo. Estб tomada desde el interior de la cerca, por eso aparece el hospital de la Princesa a la izquierda, construido en 1856 sobre el sitio que en los siglos anteriores soportaba las hogueras de los autos de fe y que conservaba el funesto nombre de El Quemadero. En ese solar se levanta ahora un imponente inmueble de viviendas militares, un amasijo de cemento y plantas de hiedra que cuelgan desde las balconadas.


Proyecto de la puerta de Fuencarral

Proyecto de la puerta de Fuencarral

Traspasada la puerta de Fuencarral, fuera de la cerca, y donde antes solo hubo algunas fincas de labor, eriales y basureros, se extendieron a partir de los primeros aсos del siglo XIX los iniciales arrabales de Chamberн, y un poco alejados hacia el oeste, las zonas de cementerios.

Los primeros que se refugiaron en las humildes casuchas del suburbio de Chamberн fueron los que no podнan pagarse una casa en la superpoblada ciudad o no cabнan materialmente en los miserables barrios del sur. De ahн el cariz que este barrio tomу desde el principio. El casticismo propio del sur de la ciudad vino a rebrotar en el punto opuesto.


Puerta de Fuencarral

Puerta de Fuencarral

A mediados del siglo XIX, esta parte de la ciudad, extramuros, va mejorando y adecentбndose, y es a partir de 1868, al llevarse a cabo el plan de Ensanche de Madrid del urbanista Carlos Marнa de Castro, cuando se derriba la cerca de Felipe IV y se trata de compaginar (con muchas protestas y oposiciуn de los vecinos) lo ya construido con los nuevos trazados del proyecto.


Puerta de Fuencarral

Imagen idealizada de la entrada a Madrid por la puerta de Fuencarral

Por esta йpoca, se urbanizan tambiйn y se abren nuevas calle en la zona del antiguo Parque de Artillerнa de Monteleуn y en el бrea ocupada por los Pozos de la Nieve, entre las calles de Fuencarral y la parte alta de la actual Mejнa Lequerica.

El rey se divierte
(Cuento de Pedro Antonio de Alarcуn, escrito en 1854 y extraнdo de un documento histуrico de la Inquisiciуn)

El aсo 1680 deseу Carlos II de Austria, rey de Espaсa, presenciar un Auto general de fe. Tenнa entonces diecinueve aсos. Don Diego Sarmiento de Valladares, obispo de Oviedo y Plasencia, consejero real y de la Junta de gobierno durante la minorнa del prнncipe e inquisidor general del reino, aplaudiу aquella idea del joven rey, y quedу en avisarle tan luego como se reuniese una buena colecciуn de reos que castigar.

No se hizo esperar esta coyuntura. Diйronse prisa todos los tribunales, y a fines de abril habнa ya gran nъmero de causas sentenciadas, y otro no menos cuantioso de herejes, presos en las cбrceles de la Inquisiciуn de la corte, de Toledo y de otros puntos de la Monarquнa.

Enterado el rey, y perseverando en presenciar el Auto general, dispuso que se verificase en Madrid y a su vista, seсalando el dнa 30 de junio como el mбs a propуsito, por ser la Conmemoraciуn de San Pablo.


Escudo Inquisiciуn  Tormento Inquisiciуn

Escudo de la Santa Inquisiciуn y uno de sus instrumentos de tortura

Desde aquel momento empezaron a llegar a Madrid, a la caнda de la tarde, unos grandes coches de luto, escoltados por soldados y clйrigos. El pueblo adivinaba lo que contenнan, y se regocijaba anticipadamente con la esperanza del 30 de junio. Aquellos carruajes transportaban reos desde los tribunales mбs remotos del reino a la gran hoguera que se preparaba al pie del trono de Carlos.

Entretanto, el duque de Medinaceli, primer ministro, era invitado y se prestaba a llevar la cruz verde; disponнase el teatro en la Plaza Mayor; se verificaba una procesiуn solemne para pregonar la proximidad del Auto, y concedнanse indulgencias a los que asistiesen a йl...

El teatro era soberbio. Constituнanlo: Un tablado de 13 pies de alto, 190 de largo y 100 de ancho. Dos altнsimas escalinatas que bajaban a йl. Doseles para las corporaciones. Jaulas para los reos. Mesas para los secretarios. Pъlpitos y tribunas para los sacerdotes. Altares para las ceremonias religiosas. Reposterнas para los inquisidores que fuesen molestados por el hambre. Y puestos de guardia para vigilar a los sentenciados.


Auto de fe en la Plaza Mayor

Auto de fe en la Plaza Mayor

Para intimidar y sujetar al pueblo no se preparу ninguna fuerza armada. Sabнase que el pueblo no se indignarнa, sino que se holgarнa muy mucho con el Auto de fe.

Dispъsose un balcуn para el rey en la casa del conde de Barajas, que venнa a caer en medio del testero principal del teatro.

El brasero se preparу en la puerta de Fuencarral, a la vera del camino y a unos trescientos pasos del muro. Todavнa es fбcil hallar el sitio.

A las tres de la tarde de la vнspera del gran dнa saliу una solemne procesiуn, que durу hasta las doce de la noche; diose de cenar a los reos, y reuniуse el Santo Tribunal para estar en vigilia hasta la maсana siguiente.

Presentуse a Carlos II un haz de leсa. El rey se lo mostrу a la reina, y despuйs de haberlo tenido en sus manos largo tiempo, ambos esposos lo dieron al duque de Pastrana, con recomendaciуn de que fuese el primero que se echase en la hoguera.


Procesiуn de los condenados

Entretanto, se hacнa en estos tйrminos la notificaciуn a los reos:

"Hermano. (ЎHermano!) Vuestra causa se ha visto y comunicado con personas muy doctas de grandes letras y ciencias, y vuestros delitos son tan graves y de tan mala calidad, que, para castigo y ejemplo de ellos, se ha fallado y juzgado que maсana habйis de morir; prevenнos y apercibнos; y para que lo podбis hacer como conviene, quedan aquн dos religiosos."

Esta intimaciуn se hizo a veintitrйs condenados. A los que no debнan sufrir la muerte se les notificу la sentencia en muy semejantes tйrminos.

De este modo amaneciу el 30 de junio. A las tres de la madrugada vistiуse a los reos. A las cinco almorzaron.

En seguida se les formу en procesiуn. Eran ochenta y seis. Iban ademбs otros treinta y cuatro en estatua, por haber muerto o estar prуfugos. Las estatuas que representaban muertos llevaban en sus brazos una caja con los huesos de los seres de quienes eran efigie. En el pecho de todos se leнan sus nombres con grandes letras.

De los ochenta y seis reos vivos, iban veintiuno con coroza y sambenito. Eran los condenados a relajar, esto es, a morir. Faltaban dos para el nъmero «veintitrйs», que anunciaba el programa; pero esto consistнa en que aquella maсana se habнa conmutado la pena a dos mujeres en pago de ciertas revelaciones que habнan hecho a la Inquisiciуn. De los veintiъn reos condenados a la hoguera, doce llevaban esposas y mordaza.


Condenado a relajar

Entre estos mismos veintiuno habнa seis mujeres. La edad de las mujeres era: treinta, veinticuatro, cincuenta y dos, cuarenta y tres, sesenta, veintiъn aсos. Su crimen, ser judaizantes. Tres de ellas llevaban mordaza.

La edad de los hombres era: veintisйis, veinticinco, cincuenta y dos, sesenta y cinco, treinta, treinta y cinco, treinta y cuatro, treinta y tres, treinta y seis, veinticuatro, treinta y ocho, treinta y tres, treinta y ocho, veintisiete, veintiocho aсos. Algunos eran mйdicos, la mayor parte comerciantes, y casi todos portugueses. Su crimen, ser judaizantes.

De estos veintiuno destinados a ser quemados en persona, habнa unos que sufrirнan primero la pena de garrote y otros que arderнan vivos.

Ademбs debнan ser quemadas treinta y dos estatuas de las treinta y cuatro referidas. Veintidуs de ellas representaban fugitivos. Las otras diez, difuntos. De estos diez difuntos, siete habнan muerto en las cбrceles secretas de la Inquisiciуn. De ellos eran los huesos que llevaban algunas estatuas en las susodichas cajas, para ser tambiйn reducidos a cenizas. Entre las estatuas las habнa de ambos sexos y de todas edades.

Hasta aquн los condenados a relajar.

Los sentenciados a vergьenza pъblica y azotes por las calles, fueron seis. Entre ellos contбbanse dos mujeres, ambas de treinta y cuatro aсos. Los hombres eran: un sastre tullido que pedнa limosna; un joven carpintero, un italiano de veintinueve aсos y un vaquero que se habнa casado dos veces, por lo cual recibirнa doscientos azotes y seria desterrado por diez aсos, cinco de ellos en galeras, al remo y sin sueldo.


Condenados al fuego

Los condenados a destierro y cбrcel perpetua eran veinte. Entre ellos habнa doce mujeres. Sus edades: dieciocho, treinta y nueve, cuarenta, treinta y cuatro, treinta, catorce, veinticinco, cincuenta, setenta y seis, diecisiete, veinticinco aсos.

En pos de los reos iba muy larga comitiva, compuesta de todas las corporaciones, autoridades, comunidades y уrdenes de la corte. Esta procesiуn paseу por las principales calles de Madrid, entre un gentнo inmenso que daba grandes muestras de regocijo. A las nueve llegу el cortejo a la Plaza Mayor. El rey esperaba ya en el balcуn del conde de Barajas.

Principiaron las ceremonias. El rey jurу al Inquisidor general defender y proteger el Santo Oficio. El pueblo jurу delatar a todos los enemigos de la Fe, sin distinciуn de clase ni consideraciуn de parentesco.

Al momento empezу la misa. Hubo sermуn.

A las cuatro se acabaron de leer las causas de los relajados, y en seguida los condujeron al brasero.

El rey permaneciу en la plaza hasta que se vieron los demбs procesos. Hubo exorcismos, abjuraciones y conjuraciones. Despuйs se cantу el Veni Creator, etc. Carlos II temblaba alguna vez que otra, al decir del documento que extractamos.

A las nueve y media de la noche concluyу la misa. Su Majestad preguntу a los inquisidores si aъn tenнa que permanecer allн... Se le contestу que no, y regresу en el acto a su palacio. Habнa estado doce horas en el balcуn, sin comer, sin hablar, sin moverse, como un cadбver...


En la puerta de Fuencarral sуlo quedaron las cenizas

Pero la Inquisiciуn no habнa terminado todavнa. Empezуse una nueva procesiуn que durу toda la noche.

Al dнa siguiente fueron sacados a la vergьenza pъblica los demбs reos, quienes, despuйs de ser azotados, apedreados y silbados por el pъblico, volvieron a su encierro para siempre.

En cuanto a los relajados, no quedу de ellos otra cosa que un montуn de cenizas junto a la puerta de Fuencarral.

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SALESAS NUEVAS

Al medio siglo de estar establecidas la comunidad de salesas en Bбrbara de Braganza, doсa Manuela Centuriуn y Velasco, marquesa viuda de Villena y Estepa, fundу otro convento dedicado a la Visitaciуn &#8212las salesas Nuevas&#8212 en la calle de San Bernardo, sobre unas casas de su propiedad que habнa adquirido a don бngel de Carvajal Zuсiga y Lancaster, duque de Abrantes y Linares.

Este convento, obra del arquitecto Manuel Bradi, realizado entre 1798 y 1801, es una de las escasas manifestaciones religiosas de estilo neoclбsico en Madrid. Contrastando con la sencillez y sobriedad de su alargada fachada conventual, destaca la monumentalidad neoclбsica de la fachada del templo, muy pura, correctнsima de lнneas y proporciones. Estб formada por un rectбngulo vertical dividido en tres calles por pilastras gigantes de orden toscano, casi dуrico, cubierto por un enorme entablamento, liso, coronado por imponente frontуn. En la calle central, mбs ancha, y encima de la puerta, con frontуn curvo, el ъnico elemento decorativo: un relieve de Juliбn San Martнn representando a los fundadores de la Orden, san Francisco de Sales y santa Juana Francisca Fremiot.


 Salesas Nuevas

Salesas Nuevas

El interior, exquisito, casi romбntico, deliciosamente pintado, es una nave rectangular, sin capillas, donde toda la decoraciуn, festones, cogollos, guirnaldas, molduras, casetones de rosetas, mбrmoles, pъlpito y altares deslumbran por su delicadeza, mesura y contenida elegancia.

El lienzo del altar mayor, representando a los fundadores de la Orden, y otro a la izquierda del presbiterio, El Buen Pastor, son obra de Agustнn Esteve, colaborador de Goya. De Esteve era tambiйn un San Luis Gonzaga (algunos lo atribuyen al propio Goya) muy daсado en la Guerra Civil y vendido a un particular. Su lugar en el templo, a la derecha, lo ocupa La Visitaciуn, cuadro realizado por el portuguйs Antъnez. En otros dos altares, mбs alejados del presbiterio, tambiйn hay cuadros de calidad, uno de ellos anуnimo y otro de Manuel Gуmez Moreno.

El convento, que aъn conserva en su interior una inmensa huerta, fue incautado durante el perнodo de la Desamortizaciуn para el establecimiento de las Facultades de Leyes, Cбnones, Teologнa y Filosofнa de la Universidad Central (1836-1844), trasladada desde Alcalб de Henares, que despuйs pasarнa al edificio del antiguo Noviciado de los jesuitas, en la misma calle de San Bernardo.

Durante la Guerra Civil, convertido en checa, sufriу graves destrozos en cuadros e imбgenes, perdiйndose todo su archivo.


Interior de la iglesia de las Salesas

Interior de la iglesia de las Salesas Nuevas

Despuйs de recuperar el convento, allн siguen las monjas, orando y trabajando, trabajando y orando. Cйlebre es la deliciosa reposterнa que producen en su horno u obrador, y que venden a quien la desee en la puerta siguiente a la de la iglesia.

Por la parte trasera, con entrada por la calle de Daoiz, se encuentra la residencia para mayores privada Dos de Mayo, que ocupa antiguas dependencias conventuales.
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LOS COCOS DE LAS SALESAS

Las religiosas que habitan en los conventos de Madrid &#8212y de Espaсa entera&#8212 no se dedican exclusivamente a la oraciуn; tambiйn hacen costura, bordan, lavan, encuadernan, restauran, pintan... y, entre fogones y peroles, elaboran unos dulces exquisitos. Gloria bendita para el paladar. Suponen un complemento, cuando no la aportaciуn principal de sus contadas rentas.


dulcerнa monjil

De muy antiguo viene la tradiciуn de los dulces monjiles. Fueron los conventos los que fusionaron la tradiciуn repostera бrabe, cristiana y judнa. Las novicias, al ingresar en los conventos, aportaban sus conocimientos culinarios con recetas familiares que fueron incrementando el recetario conventual.

Medio kilo de azъcar blanca,
agьita del avellano
y al perol la calabaza.
Tres Salves, y un Padrenuestro
y la gracia de tus manos....

Fragmento del inolvidable villancico-copla de Carlos Cano en el que describe cуmo las monjas de un convento recibнan de la Virgen Marнa la receta para su postre mбs delicado

Dulces elaborados en la tranquilidad sin tiempo de las clausuras monacales, realizados con elementos autйnticos, muchas veces logrados por las propias comunidades, en sus huertas y gallineros. Asн nacieron dulces y yemas, que han pasado a ser tнpicos de la ciudad en la que las monjas los hicieron populares. Pero despuйs muchos de estos conventos abandonaron la dulce elaboraciуn de su especialidad, que recogiу la industria local. Otras veces fueron los talleres artesanos los que hicieron competencia a las tradiciones del monasterio. Y de una u otra forma se fueron perdiendo en las mбs de las ocasiones.


Los cocos de las Salesas

Los "cocos" a los que nos referimos no son esos que asustan a los niсos, sino deliciosos productos de las cocinas conventuales que sirven de delicado acompaсamiento a las meriendas familiares. Porque es el caso que, perdidas algunas de esas viejas elaboraciones, o sustituidas por la de avispados comerciantes, de las cocinas de las monjas vuelven a salir magnнficos ejemplos de dulcerнa. Es el caso de las Salesas Nuevas, en la calle de San Bernardo, segundo monasterio de la Visitaciуn madrileсo.

Desde hace aсos, las Salesas Nuevas elaboran una deliciosa serie de dulcerнas, entre las que destacan las yemas de coco. Pero tambiйn galletas, pastas, diminutos panecillos dulces, un surtido variado de reposterнa que se ofrece al goloso visitante a travйs de la reja de la porterнa.
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MONTSERRAT

El monasterio de Santa Marнa de Montserrat fue fundado por el rey Felipe IV, en 1642, para acoger a los benedictinos castellanos huidos de Cataluсa tras su sublevaciуn e intenso secesionista (Guerra de los Segadores). Por aquellas fechas el monasterio de la montaсa de Montserrat pertenecнa a la jurisdicciуn castellana de Valladolid, y los monjes catalanes aprovecharon la insurrecciуn para expulsar con violencia a los castellanos, en concreto a 33 monjes, 14 legos, seis ermitaсos y cinco niсos cantores.

En un principio, el convento se situу en la quinta del Condestable de Castilla situada en las inmediaciones del arroyo Abroсigal, y allн estuvieron los religiosos hasta que en 1704 fueron trasladados al edificio de la calle de San Bernardo, que todavнa estaba sin terminar.


Iglesia de Montserrat

Iglesia de Montserrat

La construcciуn de la iglesia, con proyecto de Sebastiбn Herrera Barnuevo, que diseсу un gran templo del que sуlo se acabaron las naves y parte de la fachada, comenzу en 1688. Tras su fallecimiento, Gaspar de la Peсa siguiу con las obras, que fueron pronto abandonadas. Las retomу en 1716 Pedro de Ribera, reformando el interior, la fachada y levantando una de las dos torres que estaban proyectadas. Parece ser que los trabajos se dieron por acabados en 1720, quedando el templo a la mitad de su proceso constructivo. La iglesia, de haberse realizado la totalidad de lo diseсado por Herrera Barnuevo, hubiera sido sin duda la construcciуn mбs grande e importante del barroco castizo madrileсo. No obstante, lo realizado y conservado es excepcional.

La ъnica torre construida, no igualada en originalidad por ninguna otra madrileсa, coronada por fantбsticos bulbos, es una de las mejores imбgenes urbanas de la ciudad y muestra preciosista de la arquitectura de Ribera.

En la fachada, tambiйn magnнfica, Ribera se limitу a la decoraciуn de la puerta y ventanales con su caracterнstico repertorio: copetes, veneras, ristras, etc.


Montserrat

Interior de la iglesia de Montserrat

El interior nunca fue completado, quedando interrumpida la construcciуn al iniciarse la zona del crucero. La nave central, con pilastras de capitel compuesto, entablamento con maravillosos modillones de angelotes, soberbios balcones-tribuna enrejados y bуveda de caсуn cajeada, parece obra de Sebastiбn Herrera. La aportaciуn de Ribera consistiу en modificar las capillas laterales, transformбndolas en naves, asн como la tribuna de los pies, sostenida por dos increнbles angelotes-atlantes.

En 1836, bajo el amparo de las leyes desamortizadoras, los benedictinos fueron expulsados, y parte del convento poco despuйs convertido en cбrcel de mujeres.

Existiу ya desde 1622 una separaciуn de la Cбrcel de Corte para mujeres de mala vida perseguidas y castigadas por los Tribunales, y asн en esa fecha hay un acuerdo de la Sala de Alcaldes destinando a la creaciуn de la Casa Galera, que asн se llamу la cбrcel de mujeres. A mediados del s. XVIII se trasladу la Galera a una casa propia en la calle de Atocha, de la que se fugaron las reclusas el 2 de mayo de 1808 para unirse a la lucha contra los franceses. Concluida la guerra, se restableciу la Galera en la calle del Soldado, hasta que en 1837 fue trasladada al antiguo convento de Montserrat, con entrada por la calle de Quiсones.

Numeras son las mujeres que por allн pasaron. Aunque prбcticamente no hay documentaciуn, los pocos testimonios que se conservan nos hablan de un centro insalubre donde las religiosas encargadas de la custodia se afanaban en la "regeneraciуn cristiana" de las presas, encadenadas a la mбquina de coser tanto como a aquellos muros.

Cuando Victoria Kent se convirtiу en Directora General de Prisiones durante la Segunda Repъblica, sus esfuerzos se centraron en sustituir el ideal represor de las prisiones tradicionales por una vocaciуn reeducadora, y la vigilancia de las уrdenes religiosas hacia las reclusas por un cuerpo especializado. Es la diferencia que va de la cбrcel de Quiсones a su Cбrcel Moderna inaugurada en Ventas en 1933.


Casa Galera de Quiсones

Casa Galera de Quiсones

Ese sueсo de Victoria Kent de cerrar la casa Galera del viejo monasterio se cumpliу, pero con la posguerra las mujeres volvieron a habitar sus celdas. Hacia 1940 se creу allн una clнnica psiquiбtrica penitenciaria, residencia forzosa para las que el rйgimen franquista tildу de locas, para mejor poder desembarazarse de ellas.

Ya antes, la parte del antiguo convento no ocupa &#8212irreconocible por las reformas efectuadas&#8212 funciona una residencia de ancianos, fundada en 1984 gracias al impulso de Cбritas Diocesana de Madrid.

La iglesia es desde 1914 Monumento Nacional. Y ahн sigue, hermoseando la calle de San Bernardo.
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INSTITUTO LOPE DE VEGA

En la calle de Manuel Silvela, en el nъmero 4, naciу a la vida docente, el 26 de agosto de 1933, durante la II Repъblica, el Instituto Lope de Vega, que aunque es concebido al principio con rйgimen de enseсanza mixta (recuperada en la actualidad), fue declarado de enseсanza femenina en 1939. Durante la Guerra Civil, al producirse una gran acumulaciуn de alumnos por ser de los pocos centros que siguieron impartiendo clases, se trasladу a la calle Fortuny 14, a la antigua Residencia de Estudiantes (luego de seсoritas) de la Instituciуn Libre de Enseсanza, donde sufriу un grave e infame bombardeo en 1938 que provocу su nuevo retorno a la calle de Manuel Silvela. Finalmente, durante el curso 1942-1943, y compartiendo algunas aulas con los alumnos de la Facultad de Filosofнa y Letras, es trasladado al actual edificio de la calle de San Bernardo, esquina a Daoiz.


Primera sede del Lope de Vega

Primera sede del instituto Lope de Vega en la calle de Manuel Silvela 4, en el palacete de los duques de Arйvalo del Rey

La parte mбs antigua del edificio donde estб instalado el Lope de Vega, de principios del siglo XVIII, fue mansiуn del marquйs de Castromonte, del conde de Colomera, de los condes de Celanova, del duque de Abrantes (la duquesa, mujer bellнsima, fue retratada por Goya en 1916) y del duque de Montemar. En tiempos de Fernando VII, la mansiуn palacial fue cedida a la comunidad de religiosas de Santa Clara, cuyo primitivo convento en la calle de Santa Clara fue derribado por orden de Josй Bonaparte. En la calle de San Bernardo estuvieron las clarisas hasta 1839, aсo en el que se instalу en el palacio la Escuela Central Normal de Maestros.


Duquesa de Abrantes

La duquesa de Abrantes, pintada por Goya en 1916

Uno de los directores de la Normal fue el poeta y dramaturgo romбntico Juan Eugenio Hartzenbusch, que aquн viviу y gustaba de pasear por el entonces contiguo parquecillo, en la calle de Daoiz, de los Jardines de la Infancia, escuela de pбrvulos creada por el pedagogo alemбn Frцebell, que fomentaba el desarrollo de los niсos mediante ejercicios, juegos y cantos al aire libre. En este jardнn escribiу Hartzenbusch una de las versiones de Los Amantes de Teruel.

En el aсo 1882, compartiendo edificio con la Normal, fue tambiйn instalado el Museo Pedagуgico. Y allн estuvieron ambas instituciones hasta 1935. El primer director del Museo fue don Bartolomй Cossнo, catedrбtico de Pedagogнa en la Universidad Central y rector de la Instituciуn Libre de Enseсanza (dado su gran prestigio intelectual, se pensу en йl para presidente de la Repъblica, pero se desistiу de ello por su precariedad de salud).

Durante la huelga de estudiantes de 1929 y posterior cierre de la Universidad Central, se habilitaron aulas en la Normal para seguir impartiendo clases. Algunos de los catedrбticos eran don Ramуn Menйndez Pidal, don Amйrico Castro, don Josй Ortega y Gasset o don Juliбn Besteiro.


Instituto Lope de Vega

Instituto Lope de Vega

Del viejo palacio queda poco; se ha ido remodelando con los aсos, antes y despuйs de ser ocupado por el Instituto Lope de Vega. En 1953, siendo director don бngel Cruz Rueda, uno de los mejores biуgrafos de Azorнn, se empezу a construir el aсadido del ъltimo piso del edificio. Y en 1975, con don Enrique Lуpez-Niсo de director, la ampliaciуn en terrenos del antiguo Jardнn de Infancia.

La parte antigua del Lope de Vega estб hoy magnнficamente restaurada, y es una delicia contemplar su esplendida galerнa de arcos, su antigua Sala de Profesores, la Biblioteca, la Secretarнa y el bellнsimo Salуn de Actos.
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PALACIO PARCENT

Uno de los palacios mбs suntuosos de la calle de San Bernardo es el llamado de Parcent, entre las calles del Espнritu Santo y de San Vicente Ferrer, de larga lista de moradores a travйs de los tiempos y desde 1943 propiedad del Estado, que lo ha destinado a sede de diversos estamentos ministeriales.


Palacio de Parcent

Palacio de parcent

Fue primero, en el siglo XVII, mansiуn seсorial de los Bernaldo de Quirуs. En 1730, el marquйs de la Mejorada lo convirtiу en suntuoso palacio barroco con ciertos aires del neoclasicismo incipiente, obra encargada al arquitecto Gabriel Valenciano, discнpulo de Ribera. Posteriormente pasу a ser propiedad de Alfonso de Sousa, marquйs de Guadalcбzar y grande de Espaсa, casado con doсa Marнa Isidra de Guzmбn y de la Cerda, que fue la primera mujer que entrу en la Real Academia de la Lengua, en 1784. Sucesores de los marqueses encargaron en 1860 una reforma al arquitecto, pintor y decorador francйs Pier Vнctor Galland, que dotу al palacio de una decoraciуn neobarroca muy del gusto francйs de moda en aquella йpoca. Luego fue habitado por la duquesa de San Fernando, unos aсos ocupado por un colegio de niсas dirigido por religiosas y posteriormente abandonado hasta que lo adquiriу don Juan Iturbe, embajador de Mйjico.


Marнa Isidra Guzmбn y de la Cerda  Trinidad von Scholtz-Hermensdorff

Marнa Isidra Guzmбn y de la Cerda y Trinidad von Scholtz-Hermensdorff

Durante esta etapa se hizo una nueva reforma. Se aсadieron nuevos salones, se dotу al palacio de riquнsimas colecciones artнsticas y se reestructuraron los jardines y patio interior con un precioso balconaje, fuentes y estatuas. La esposa del embajador, doсa Trinidad von Scholtz-Hermensdorff, malagueсa, de padres alemanes, mujer de gran belleza, ingenio y gracia, que se sintiу siempre espaсola y andaluza, fue protectora de artistas y convirtiу el palacio en escenario de tertulias, lecturas poйticas, representaciones teatrales, bailes y reuniones para el divertimento del Madrid aristocrбtico. Viuda del embajador, se casу con don Fernando de la Cerda, duque de Parcent, de donde viene el nombre con el que se conoce al palacio.

El edificio destaca por la portada ornamentada, la gran escalera, el denominado Salуn de baile en estilo rococу (hoy adaptado para las grandes recepciones), el patio interior y los jardines.
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NOVICIADO DE LOS JESUITAS

En la calle de San Bernardo, y entre las de Noviciado, Amaniel y Reyes, estuvo la Universidad Central, edificio hoy ocupado por el Instituto Cardenal Cisneros, el Paraninfo de la Universidad Complutense (siguen celebrбndose en йl los actos importantes), la Escuela de Relaciones Laborales y el Instituto de Espaсa, organismo que reъne a las Reales Academias. Tambiйn dio albergue a la Asamblea Legislativa de la Comunidad de Madrid hasta su traslado en 1998 a su nueva sede en el barrio de Vallecas.


Antigua Universidad Central

Aquн estuvo la Universidad Central y antes el Noviciado de los jesuitas

Pero para retomar la historia debemos retroceder hasta 1602. El 18 de julio de ese aсo, todo este solar es cedido por doсa Ana Fйlix de Guzmбn, marquesa de Camarasa e hija de don Pedro de Guzmбn (primer conde de Olivares), para la construcciуn del Noviciado o Casa de Probaciуn de la Compaснa de Jesъs (los jesuitas). Su iglesia era la mбs grande de todas las construidas en Madrid. Disponнa de cuatro capillas a cada lado de la nave central, una imponente cъpula en el crucero y dos torres de gran altura en la fachada. Parece ser que fue obra de arquitecto y hermano jesuita Francisco Bautista, aunque otras fuentes la adjudican al tambiйn jesuita Pedro Sбnchez. Fue reformada y ampliada en varias ocasiones para dar acogida al nъmero creciente de fieles, que respondнan con devociуn a la labor de predicaciуn, confesionario o imparticiуn sobre todo de los ejercicios espirituales. Sus muros laterales aъn existen y son, revestidos, los que encierran el citado Paraninfo.


Iglesia del Noviciado de los jesuitas

Noviciado de los jesuitas

En el interior del templo destacaba el gigantesco retablo del altar mayor, con un gran cuadro del fundador de la Orden, san Ignacio de Loyola, realizado por Leуn Leal, y esculturas ornamentales de Manuel Gutiйrrez.

Las pinturas de la cъpula y de la bуveda eran obra tambiйn de Leуn Leal, y habнa en el recinto diseminados cuadros y esculturas de afamados artistas como Francisco Ricci, Salvador Carmona, Santiago Amiconi, Carlo Moratta o Diego Gonzбlez de la Vega. Aunque no existe documentaciуn, se supone que Francisco de Goya participу en el diseсo del sepulcro de Marнa Teresa Cayetana de Silva, duquesa de Alba, que allн fue enterrada en 1802 y luego trasladada al cementerio de San Isidro.

En el lado izquierdo del crucero, fue colocado en el siglo XVIII un gran retablo dedicado a san Francisco Regis (predicador misionero jesuita), construido en Roma. Tenнa cuatro columnas de mбrmol verde y capiteles compuestos de bronce, con esculturas de Camilo Rusconi, Agostino Cornacchini y Gambetti, y lienzos de Michel Ange Houasse. Luego fue trasladado al desaparecido cementerio de San Luis y posteriormente al monasterio de las Descalzas Reales.


Antiguo grabado con las iglesias de Montserrat y del Noviciado

Antiguo grabado con una versiуn muy idнlica del Noviciado de los jesuitas y de la iglesнa de Montserrat

En 1767, con la expulsiуn de los jesuitas decretada por Carlos III, el Noviciado desapareciу como tal (fue ocupado por Oratorio de los Padres del Salvador del Mundo, instituciуn que habнa sido fundada en 1644 por el padre Diego Liсбn en el convento de la Concepciуn Jerуnima), para volver a reimplantarse en tiempos de Fernando VII. El fin definitivo vino en 1836 con la desamortizaciуn de Mendizбbal. Es entonces cuando el edificio se destina a cuartel de Ingenieros Militares, y en 1842, cuando de йl ya poco quedaba, empezaron las obras para el asentamiento de la Universidad Central.
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LA UNIVERSIDAD CENTRAL

El 7 de noviembre de 1822, en el actual Instituto San Isidro, antiguo Colegio Imperial de los jesuitas, junto a la colegiata de San Isidro, se creу la Universidad Central o Universidad de Madrid, distinta de la Complutense, con la que despuйs vino a refundirse. En 1823, con la llegada del perнodo absolutista del reinado de Fernando VII, quedarнa clausurada.


Instituto de San Isidro, antiguo Colegio Imperial

Instituto de San Isidro, antiguo Colegio Imperial. Aqui se fundo en 1822 la Universidad Central

El 29 de octubre de 1836, se traslada a Madrid la Universidad Complutense, fundada en Alcalб de Henares por el cardenal Cisneros en 1508, mediante Bula Pontificia concedida por el Papa Alejandro VI en 1499. Adoptу al principio el nombre de Universidad Literaria, y tras una primera y fugaz instalaciуn en el antiguo Seminario de Nobles de la calle de la Princesa (centro educativo fundado por Felipe V en 1725 para impartir a los jуvenes nobles las enseсanzas propias de su estamento), las facultades de Leyes y Cбnones pasaron ese mismo aсo al edificio conventual de las Salesas Nuevas, en la calle de San Bernardo, una vez desalojadas las religiosas por las leyes desamortizadoras. Al aсo siguiente se sumaron las de Teologнa y Filosofнa. Como el espacio era muy reducido, el Gobierno propuso el convento anexo a San francisco el Grande, tambiйn exclaustrados los franciscanos, como sede de la Universidad, pero fue definitivamente el antiguo edificio del Noviciado de los jesuitas, en la misma calle de San Bernardo, el elegido, segъn Real Orden de 5 de abril de 1842.


Seminario de Nobles

Antiguo Seminario de Nobles en la calle Princesa, primera sede de la Universidad Complutense trasladada desde Alcalб de Henares a Madrid

A los pocos aсos, en el plan de estudios de 1850, volviу a tomar el nombre de Central la Universidad de Madrid, reuniйndose de este modo la tradicional de Alcalб, de la que mantuvo tнtulos y privilegios, y la fundada en la capital en tiempos de Fernando VII.

Desde la ley Moyano de 1857, esta universidad fue la ъnica autorizada en Espaсa para dar el tнtulo de doctor, hasta que casi un siglo despuйs, en 1954, fue concedida esta potestad a la Universidad de Salamanca, tras la celebraciуn de su VII centenario, y posteriormente al resto de las universidades espaсolas de la йpoca.

Del viejo edificio del Noviciado, tambiйn desamortizado, quedaba ya poco tras su empleo durante unos aсos como cuartel de Ingenieros Militares. Las obras de adaptaciуn al nuevo uso universitario se hicieron escalonadas. El primer proyecto fue de Francisco Javier Mariбtegui, que dirigiу la construcciуn hasta 1844, aсo de su muerte, que coincide con la plena instalaciуn de todas las Facultades. Le sustituyу Narciso Pascual y Colomer, que dio al edificio su configuraciуn casi definitiva, y a quien se debe la realizaciуn del salуn de actos o Paraninfo, construido en 1852 aprovechando los muros de la antigua iglesia de los jesuitas.


Antigua Universidad Central

Antigua Universidad Central


Albert Einstein en la Universidad Central

Albert Einstein llegу a Madrid el 1 de marzo de 1923 y pronunciу tres conferencias en la Facultad de Ciencias los dнas 3, 5 y 7.
Y el dнa 8 fue investido doctor honoris causa por la Universidad Central. La fotografнa estб tomada en el patio del edificio de San Bernardo

A finales del siglo XIX, Francisco Jareсo y Alarcуn levantу la fachada que da a la calle de los Reyes y el vecino Instituto Cardenal Cisneros. Finalmente, en 1927, se edificу el pabellуn Valdecilla en la calle del Noviciado y todo el бngulo sudeste, antiguo palacio del marquйs de Bendaсa.

El 17 de mayo de 1927, como el edificio resultaba demasiado pequeсo para albergar las diferentes facultades, se decretу la creaciуn de la Ciudad Universitaria en la zona de Moncloa, en terrenos cedidos por Alfonso XIII, pero los edificios, casi completamente construidos en 1936, fueron destrozados durante la Guerra Civil al ser primera lнnea del frente de batalla. Se perdiу tambiйn gran cantidad de su patrimonio cientнfico, artнstico y bibliogrбfico procedente en parte de la antigua Universidad de la ciudad complutense. Y cуmo no lamentar igualmente la pйrdida de muchos de sus prestigiosos profesores por haberse exiliado. Iniciadas de nuevo las obras en 1940, poco a poco se fueron trasladando las facultades a su nueva ubicaciуn.

En el aсo 1968 y tras la creaciуn de la Universidad Autуnoma de Madrid tomу el nombre de Universidad Complutense de Madrid, nombre que ya recibнa desde aсos antes aunque sуlo de manera oficiosa. En 1973 se separaron las Escuela Tйcnicas de Grado Superior y de Grado Medio de Arquitectura e Ingenierнa junto con otros centros superiores dependientes de los ministerios de Defensa, Industria y Obras Pъblicas para formar la Universidad Politйcnica de Madrid.


Aula de la antigua Universidad Central

Aula de la antigua Universidad Central

El edificio de la antigua Universidad de la calle de San Bernardo estб ocupado actualmente por el Instituto Cardenal Cisneros, el Paraninfo de la Universidad Complutense, la Escuela de Relaciones Laborales y el Instituto de Espaсa, organismo que reъne a las Reales Academias. Tambiйn dio albergue a la Asamblea Legislativa de la Comunidad de Madrid hasta su traslado en 1998 a su nueva sede en el barrio de Vallecas.


Instituto de Espaсa

Instituto de Espaсa

El Paraninfo es la parte mбs interesante y noble del edificio. Allн se siguen celebrando los actos extraordinarios de la Complutense: aperturas de curso, investiduras de doctor honoris causa y demбs solemnidades. Consiste en un inmenso espacio de forma elнptica, con una bуveda que, arrancando desde una cornisa situada a mбs de once metros, alcanza una altura de unos dieciocho. La profusнsima decoraciуn, con referencias alegуricas a la cultura universitaria, fue obra de Ponciano Ponzano y Joaquнn Espalter.


Paraninfo de la Complutense

Paraninfo de la Universidad Complutense en el antiguo edificio de la Universidad Central de la calle de San Bernardo

De la calle de San Bernardo van desapareciendo los pocos vestigios que aъn recordaban su pasado universitario. La poblaciуn estudiantil hizo que se poblase de pensiones, casas de comidas baratas, librerнas, talleres de imprenta, tascas y bullangueros cafйs. Famosos en aquella йpoca fueron el Cafй de Pelбez, el de la Gran Vнa, el de la Colonias, el de Prada y, el mбs importante de todos, el Cafй de la Universidad. Por esta йpoca hubo tambiйn dos teatros: el del Recreo y el Coliseo del Noviciado. Este ъltimo alternaba funciones cinematogrбficas y representaciones del gйnero chico. Tras un pavoroso incendio en 1912, fue reconstruido como Teatro Бlvarez Quintero y, posteriormente, en 1918, reformado en estilo modernista y convertido en el Cinema X. Todo ha desaparecido.

Pero la Universidad no fue sуlo un semillero para la vida noctбmbula. La calle de San Bernardo fue tambiйn testigo de excepciуn del compromiso polнtico de profesores y alumnos. El 10 de abril de 1865, se convirtiу en uno de los principales escenarios de la sangrienta "Noche de San Daniel", tan palpitantemente descrita por Galdуs en sus Episodios Nacionales, y en la que la guardia civil cargу con virulencia inusitada sobre los estudiantes y el pueblo madrileсo, que se manifestaba en contra de la toma de posesiуn como rector del marquйs de Zafra, sustituto designado del rector Montalvбn, que habнa dimitido por negarse a privar de su cбtedra a Emilio Castelar. Ya antes, con las barricadas de 1848, de 1854 y de 1856, y despuйs, en 1866, con la sublevaciуn del cuartel de San Gil, la calle de San Bernardo viviу encarnizadamente las luchas callejeras que, con intermitencia, volverнan a producirse en lo que quedaba de aquel turbulento siglo.


Monumento a la primera universitaria

Figura en bronce de una joven llamada Julia que en el siglo XIX asistiу a la Universidad Central disfrazada de chico, pues entonces solo los hombres
podнan hacerlo. Es obra del escultor Antonio Santнn Benito y se encuentra junto al palacio de los Bauer, frontero al antiguo recinto universitario

Con la Dictadura de Primo de Rivera empezaron las hostilidades importantes en el siglo XX. En 1923, con el destierro de Unamuno a Fuerteventura; en 1926, durante la "Sanjuanada"; en 1928, con el proyecto de reforma universitaria que inspiraron Gonzбlez Oliveros y Eijo Garay; en 1929, con la entrada de la policнa en el recinto universitario y posterior cierre de la Universidad: son ejemplos de los acontecimientos en los que la calle de San Bernardo se vio envuelta en movimientos reivindicativo, que continuaron en los aсos siguientes.

Pero el traslado de la Universidad a la zona de Moncloa fue un mazazo, y supuso un momento de declive para todo el barrio, que hasta entonces habнa sido durante casi un siglo el refugio de los estudiantes. Los universitarios daban vida y recursos.
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INSTITUTO CARDENAL CISNEROS

El Instituto Cardenal Cisneros, asentado en la calle de los Reyes, ocupando en parte terrenos que fueron de la Universidad Central y mucho antes del Noviciado de los jesuitas, fue creado al empezar a aplicarse en el curso 1845-1846 los nuevos planes de estudio del ministro don Pedro Josй Pidal. Junto con el de San Isidro, son los dos primeros institutos de Segunda Enseсanza erigidos en Madrid.


Instituto Cardenal Cisneros

Instituto Cardenal Cisneros

En rigor, el Cardenal Cisneros &#8212hasta 1877 llamado Instituto del Noviciado&#8212 procede de los estudios de Humanidades y Filosofнa de la Universidad Complutense de Alcalб de Henares, trasladados a Madrid junto con la propia Universidad en el curso 1837-1838. Y sуlo es a partir de 1847, al ser segregados los estudios secundarios de la Facultad de Filosofнa, cuando es nombrado su primer director: don Francisco Tamarrнa.

A pesar de que el reglamento de centros de enseсanza del aсo 1859 consignaba que los institutos debнan tener edificios propios e independientes, el Cardenal Cisneros, aunque con entrada propia por la calle de los Reyes, utilizaba y compartнa con los universitarios las aulas de la planta baja de la Universidad Central.


Escalera principal del Cardenal Cisneros

Escalera principal del Instituto Cardenal Cisneros

Al conde de Toreno, antiguo alumno del Instituto y que llegу a ser alcalde de Madrid y luego ministro de Fomento, se debe la orden para la construcciуn de la parte antigua del actual edificio (ampliado posteriormente varias veces), para lo que fue necesario comprar la entonces finca nъmero 4 de la calle de los Reyes, una tahona propiedad del conde de Linares y antes de los jesuitas.


Aula magna del Cardenal Cisneros

Aula magna del Instituto Cardenal Cisneros

Las obras, comenzadas en 1881 con proyecto de Francisco Jareсo e intervenciones posteriores de los arquitectos Andrйs Hernбndez Callejo y Josй Marнa Ortiz, sufrieron varios retrasos y no estuvieron terminadas hasta 1888. El director que recibiу el nuevo instituto fue don Manuel Marнa Josй de Galdo, que tambiйn habнa sido anteriormente alcalde de Madrid.


Biblioteca del cardenal Cisneros

Biblioteca del Instituto Cardenal Cisneros

La huella que los aсos de historia han dejado entre los muros de este edificio puede sentirse al recorrer su biblioteca, su aula magna &#8212conservada exactamente como el primer dнa&#8212, su magnнfica escalera principal o en los corredores de acceso a las aulas. En las horas del recreo, si se agudiza el oнdo, uno puede percibir cуmo se funde el griterнo de los actuales alumnos con sus homуlogos de aсos atrбs. Aquн estudiaron entre otras muchas personalidades: Nicolбs Salmerуn, Manuel Azaсa, Eduardo Dato, el general Gutiйrrez Mellado, Enrique Tierno Galvбn, Joaquнn Ruiz Jimйnez, Antonio y Manuel Machado, Jacinto Benavente, Ramуn Gуmez de la Serna, Ramуn Menйndez Pidal, Salvador de Madariaga, Enrique Jardiel Poncela, Juliбn Marнas, Camilo Josй Cela, Fernando Fernбn Gуmez o Josй Luis Lуpez Vбzquez.
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PALACIO DE LOS BAUER

Situado en la calle de San Bernardo y esquina a la calle del Pez, fue construido a mediados del siglo XVIII por encargo de los marqueses de Guadalcбzar en un solar que antes habнa pertenecido a los jesuitas. A finales del siglo XIX fue adquirido por los Bauer, familia de banqueros judнos representantes en Espaсa de la Banca Rothschild, que encargaron al arquitecto, pintor, escultor y decorador Arturo Mйlida su restauraciуn. El edificio estб compuesto por sуtano, plantas baja, principal y бtico, y presenta dos fachadas principales en esquina en las que predomina la sillerнa del zуcalo, el ladrillo de los muros y la piedra blanca de impostas y molduras. Destaca su bella portada barroca. Actualmente es sede de la Escuela Superior de Canto.

El palacio, con un amplio jardнn romбntico y salones cuidadosamente decorados y dotados de obras artнsticas de mйrito, constituye, a pesar de las sucesivas reformas, una curiosa mezcla de barroquismo y ambiente aristocrбtico decimonуnico.


Palacio de los Bauer

Palacio de los Bauer

Toda la carpinterнa es interesantнsima, asн como sus magnнficos techos decorados, pero lo realmente extraordinario es el salуn de mъsica y teatro, con su bello estilo de la йpoca de la Restauraciуn, con ribetes de neorrococу y decoraciones pompeyanas. Constituye el alma del palacio y es pieza esencial en la historia de la mъsica madrileсa.

El palacio fue, como su cercano el de Parcent, escenario de grandes fiestas y bailes de gala de la aristocracia y de нntimas veladas musicales, en las que los Bauer ejercieron el doble mecenazgo de la protecciуn de los mъsicos y el de tenerlos cerca para su diversiуn. Las gentes se quedaban boquiabiertas contemplando la iluminaciуn de los salones y la llegada de tan grandes personajes. Y justo es recordar que los Bauer ayudaron caritativamente a las personas humildes del barrio.

Pero la crisis financiera mundial de 1929 acabу con el imperio de los Bauer y el palacio empezу a languidecer.


Saloncito en el palacio de los Bauer

Saloncito en el palacio de los Bauer

Tras la Guerra Civil entro de nuevo la vida musical en el palacio. Al ser comprado por el Estado en 1940, pasу a ser sede del Real Conservatorio de Mъsica y Declamaciуn, sede en triste peregrinaje desde que en 1923 fuera cerrado por inminente ruina el Teatro Real (recordamos que se rehabilitу y se abriу en 1966 y se hizo una renovaciуn casi total en 1895). Para ello se realizaron importantes obras de reforma que vinieron a adecuar las estancias, se sustituyу la gran sala de bailes por un salуn de actos y se suprimiу la escalera central.

Desde octubre de 1943, al darse las clases ya normalmente en el nuevo conservatorio de la calle de San Bernardo, adquiriу йsta una alegrнa insospechada, principalmente por la gran cantidad de muchachas que acudнan a sus aulas y el normal flirteo con los estudiantes de Derecho y Ciencias, cuya Facultad aъn permanecнa en la antigua y vecina Universidad Central y que fue la ъltima en trasladarse a la zona de Moncloa.


Salуn de mъsica y teatro en el palacio de los Bauer

Salуn de mъsica y teatro en el palacio de los Bauer

La actividad musical del Conservatorio fue impresionante; no sуlo las clases normales, sino ademбs los conciertos y los concursos, que mantenнan abierto el palacio tambiйn dos domingos al mes y los sбbados por la noche.

En 1952 se habilitaron nuevos salones para la secciуn de Declamaciуn, que funcionaba como Escuela de Arte Dramбtico y de Danza de forma independiente. Finalmente, en 1966, todo vuelve al Teatro Real tras sus obras de consolidaciуn, y el antiguo palacio de los Bauer quedу abandonado hasta 1973, aсo en el que fue de nuevo restaurado y declarado sede de la Escuela Superior de Canto. Un aсo antes, en 1972, habнa sido declarado Monumento Nacional.
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PALACIO DE SONORA

En la calle de San Bernardo, y entre las de los Reyes y de la Manzana, se encuentra un palacio con aires imperiales escurialenses propios de la posguerra espaсola que alberga dependencias del Ministerio de Justicia. Se trata del antiguo palacio de la marquesa de Sonora, cuestionablemente restaurado en 1951 por el arquitecto Javier Barroso.

Hay noticias de edificaciones en este solar desde el siglo XVI, siendo la mбs importante la realizada por los arquitectos Ventura Rodrнguez y Josй Serrano en 1763 para don Bernardo Grimaldi, marquйs de la Regalнa. Tras incendiarse esta casa en 1798, pasу la propiedad del solar a doсa Marнa Josefa Gбlvez y Valenzuela, marquesa de Sonora, que inmediatamente encargу al arquitecto Evaristo del Castillo la construcciуn del palacio. La temprana muerte de una hija de la marquesa y la decisiуn de su marido, el duque de Castroterreсo, de venderla a un especulador financiero (que se declarу en bancarrota en 1851) hizo que el palacio pasara enseguida a manos estatales.


Estado actual del palacio de Sonora

Estado actual del palacio de Sonora

Este edificio, que subsistiу hasta la "desfiguraciуn" de 1951, estaba construido en granito, ladrillo rojo y piedra blanca de Colmenar, con una fachada de traza muy simple en la que destacaban como motivos decorativos el dintel de la puerta y el escudo nobiliario del balcуn central de la segunda planta.
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FARMACIA DELEUZE

En el nъmero 39 de la calle de San Bernardo, en una casa de arquitectura tнpica madrileсa de principios del siglo XIX, se encuentra la farmacia del licenciado Deleuze, sуlo aventajada en antigьedad en Madrid por la de la Reina Madre, en la calle Mayor. En esta misma manzana de casas que alberga la finca 39 hubo antes la llamada Botica de San Bernardo, que todos los indicios llevan a considerarla contemporбnea al Hospital de Convalecientes. Este hospital estuvo instalado en el siglo XVI en la finca nъmero 21 de la misma calle de San Bernardo, esquina a Travesнa de la Parada, donde se levanta el palacio de Agreda, que durante muchos aсos fue sede de la Delegaciуn Provincial de Abastos y hoy estб ocupado por otras dependencias oficiales.


Farmacia Deleuze

Farmacia Deleuze

La farmacia Deleuze, que conserva escrupulosa y delicadamente intacto su aspecto antaсуn tanto en arquitectura y decoraciуn como en mobiliario e instrumental, fue establecida en 1834 por Bartolomй de Riego, primo del glorioso general Riego, que ademбs de farmacйutico era celebrado pintor. Despuйs pasу a su yerno, Juan Chicote y Gonzбlez, subdirector del Jardнn Botбnico y farmacйutico de gran prestigio, autor de publicaciones cientнficas sobre el opio y sobre normas higiйnicas que deberнan tomarse en tiempos de epidemia de cуlera.

Destaca el local por su decoraciуn barroca que se asemeja mбs a una estancia palaciega que a una botica. Los tradicionales tarros de botica son porcelanas procedentes de la Real Fбbrica del Buen Retiro. Destacan tambiйn la gran araсa del techo y los lienzos de las paredes.


Interior de la Farmacia Deleuze

Interior de la Farmacia Deleuze

En la rebotica, de estilo modernista, hay un busto de Galeno y una copa con la imagen de Platуn. Allн acudнan de tertulia mйdicos afamados como Mйndez Бlvaro, Maestre, Cortezo, etc. Y dados los antecedentes familiares del dueсo, tambiйn polнticos para conspirar: Martos, Pi y Margall, Castelar y Nicolбs Marнa Rivero. Se sabe que poco antes de la sangrienta jornada del "Cuartel de San Gil", en 1866, Manuel Becerra estuvo allн con otros confabulados.

Juan Chicote, que era un hombre muy culto, siguiу con la costumbre de la tertulia, en la que se hablaba de los йxitos o fracasos de Galdуs, de los estrenos teatrales tan abundantes en esos aсos, y casi siempre se acababa comentando las extravagancias del boticario propietario de una cercana farmacia en la calle de la Luna que anunciaba un elixir que lo curaba todo al precio de 12 reales.

El hijo de don Juan Chicote, Cйsar Chicote de Riego, el famoso doctor Chicote, que fue el siguiente dueсo de la farmacia, era doctor en Farmacia (su tesis versу sobre la vacunaciуn del cуlera) y licenciado en Ciencias Naturales. Durante muchos aсos ocupу el cargo de director del Laboratorio Municipal de Madrid y, en 1911, ingresу en la Real Academia de Medicina.


La farmacia Deleuze a principios del siglo XX

La Farmacia Chicote hacia 1900

Hermano suyo fue el conocido actor Enrique Chicote, que en la propia farmacia de su padre conociу a la que serнa su compaсera artнstica, la famosa actriz madrileсa Loreto Prado.

La familia Chicote vivнa en la misma calle de San Bernardo, en el nъmero 35, esquina a la de Antonio Grilo, antes de las Beatas, en una casa que despuйs vendieron a la condesa de Pardo Bazбn.

La bicentenaria farmacia &#8212o mejor, como siempre se dijo, botica&#8212 pasу luego por otros dueсos: Benedicto, Serra. Ahora lleva rotulado el nombre de Licenciado Deleuze.
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MONASTERIO DE SANTA ANA DE LOS MONJES BERNARDOS

En el nъmero 21 de la calle de San Bernardo, esquina a Travesнa de la Parada, donde se levanta el palacio de Бgreda que durante muchos aсos fue sede de la Delegaciуn Provincial de Abastos y hoy estб ocupado por otras dependencias oficiales, estuvo el Hospital de Convalecientes, que dio a la calle uno de sus primitivos nombres. Fue fundado por Bernardino de Obregуn a mediados del siglo XVI para la hermandad de Santa Ana, dedicada a visitar cбrceles, hospitales y enfermos. Entonces estaba extramuros de la ciudad, cuando la hoy calle era sуlo camino agreste al pueblo de Fuencarral, surcado casi en todo su recorrido por el arroyo Matalobos.


Palacio de Бgreda

Palacio de Бgreda

Era Bernardino de Obregуn capitбn de los tercios espaсoles en Flandes, y al poco de de ingresar en la corte requerido por Felipe II, determinу dedicar su vida a los menesterosos y enfermos. Ingresу en la orden tercera de San Francisco de Paula y en 1568 constituyу con sus discнpulos la congregaciуn ya desaparecida de los Hermanos Mнnimos, mбs conocidos como obregonianos, que tenнan como misiуn la creaciуn y el mantenimiento de hospitales.

En este Hospital de Convalecientes, el primero que se hizo en Espaсa para este menester, se cuidaba a enfermos que procedentes de otros hospitales aъn no estaban curados. Funcionу hasta 1578, aсo en el que Felipe II reorganizу los hospitales de Madrid.

En el mismo lugar se levantу en 1595 el monasterio de Santa Ana de la orden de San Bernardo, fundaciуn de don Alonso de Peralta, contador de Felipe II. Era conocido como monasterio de San Bernardo y vino a dar nombre definitivo a la calle.

La iglesia del convento, con el eje paralelo a la calle, y que tenнa un solo brazo de crucero y capillas laterales a ese lado, parece ser que era de arquitectura bastante pobre, condiciуn que se intentу mejorar encargando a Ventura Rodrнguez una nueva en 1753 que no llegу a realizarse. Allн estaba enterrado su fundador, Alonso de Peralta, en un suntuoso sepulcro que era lo ъnico digno de menciуn de todo el conjunto.


Monasterio de Santa Ana de los Bernardos

Monasterio de Santa Ana de los Monjes Bernardos. Plano de Texeira de 1656

Desaparecido el convento en tiempos de la desamortizaciуn de Mendizбbal, empezу a construirse en 1846 el palacio actual. Su primer propietario fue el conde de Бgreda, luego fueron los duques de Lйcera y, curiosamente, durante la Segunda Guerra Mundial, fue una especie de Delegaciуn oficiosa que en Madrid tuvo el entonces Gobierno clandestino de la Francia libre del general De Gaulle.

Aъn hoy, sobre todo en su interior, puede contemplarse la suntuosidad de los mбrmoles de su escalera y la primitiva disposiciуn de sus magnнficas estancias.
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PALACIO DE ALTAMIRA

En la calle de la Flor Alta, junto a la confluencia de la de San Bernardo con la Gran Vнa, se alza el magnнfico, melancуlico e inacabado palacio neoclбsico de Altamira, Monumento Histуrico-Artнstico Nacional desde 1977, que pudo ser el gran palacio de Madrid, superior incluso al Palacio Real, pero que quedу sуlo en un intento. El edificio ha tenido usos variopintos: salуn de baile popular, discoteca en los sуtanos por los aсos setenta del pasado siglo, aparcamiento y diversas dependencias educativas. Aquн estuvo instalado durante la II Republica el Instituto de Enseсanza Media Quevedo y luego una escuela de Maestrнa Industrial. Desde 2005, despuйs de aсos de triste abandono, alberga por cesiуn concedida por el Ayuntamiento, y completamente restaurado por el arquitecto Gabriel Allende, al Instituto Europeo di Desing (IED), red internacional educativa con Escuelas de Diseсo, Moda, Artes Visuales y Comunicaciуn.


Palacio de Altamira

Palacio de altamira antes de su restauraciуn

Don Ventura Osorio de Moscoso y Fernбndez de Cуrdoba, XI conde de Altamira, pensando en ocupar toda la manzana comprendida entre las calles de la Flor Alta, Libreros, Marquйs de Leganйs y frente principal por la de San Bernardo, en terrenos del antiguo palacio del marquйs de Leganйs, encargу en 1772 el proyecto a Ventura Rodrнguez. La construcciуn no se iniciу hasta 1788 ( don Ventura habнa muerto en 1776 y le habнa sucedido su hijo don Vicente Joaquнn), pero en los festejos de la coronaciуn de Carlos IV en septiembre del aсo siguiente, quiso el de Altamira lucir la gran fachada que el palacio tenнa prevista para la calle de San Bernardo: era de notables dimensiones (250 pies de lнnea horizontal y 72 de elevaciуn), con cuatro vanos, otro central con seis columnas estriadas y pilastras de orden compuesto y la mбs extraordinaria y bellнsima portada que jamбs arquitectуnicamente se hubiera creado. Pero todo a base de madera y lienzo pintado, un colosal decorado &#8212tan del gusto de aquella йpoca&#8212 realizado por Manuel Martнn, sobrino de Ventura Rodrнguez.


Palacio de Altamira

Palacio de Altamira restaurado

Dicen que el rey, ante la magnificencia de lo que contemplу temiу que pudiera llegar a hacerle sombra a su propio palacio. Esto hizo que empezara a ponerle trabas, con el resultado de que, finalmente, del proyecto original, que preveнa una escalera monumental, dos patios, uno de ellos ajardinado con parterres de estilo francйs, y una amplia capilla de planta oval, tan sуlo se construyera la parte correspondiente a la calle de la Flor Alta. Y asн quedу para siempre este palacio tan hermoso como de infeliz destino: desproporcionado y falto de equilibrio en la estrechez de la calle.

En 1887, el arquitecto Mariano Belmбs se encargу de terminar la construcciуn de las partes inacabadas del palacio, sobre todo una parte importante de la fachada para homogeneizar estйticamente el edificio.


Detalle de uno de los salones del palacio de Altamira

Detalle de uno de los salones del palacio de Altamira

Un insigne propietario del palacio fue Vicente Osorio de Moscoso y Ponce de Leуn, Grande de Espaсa, duque de Sessa y de Montemar, marquйs de Astorga, de Leganйs, de Ayamonte y de San Romбn, conde de Cabra y de Altamira, vizconde de Iznбjar, entre otros tнtulos, quien tenнa en йl su gran colecciуn de pinturas, una de las primeras de Espaсa.
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CONVENTO DEL ROSARIO

La construcciуn de la Gran Vнa afectу de forma dramбtica a la calle de la Flor Alta, separada hoy de su continuaciуn natural, la de la Flor Baja. En la esquina entre esta ъltima y la de San Bernardo, en terrenos ocupados hoy por la Gran Vнa, se encontraba el convento de dominicos del Rosario. Fue construido por don Octavio Centuriуn y su esposa, doсa Hapteriana Doria, marqueses de Monasterio, para las monjas capuchinas. Pero al no aceptar йstas la donaciуn, fue ofrecido a los dominicos, que desde 1632 habнan estado en el desaparecido monasterio de Portacoeli &#8212hoy solo subsiste la iglesia (San Martнn), en la plaza de Santa Marнa Soledad Torres Acosta&#8212 y que aquн se trasladaron el 8 de febrero de 1748.


Demoliciуn del convento del Rosario hacia 1865

Demoliciуn del convento del Rosario, a falta de su iglesia, hacia 1865

En la iglesia del convento se veneraba la extraordinaria imagen del Cristo del Perdуn, de Manuel Pereira. La figura de Cristo se representaba arrodillada, puesta sobre un globo terrбqueo la pierna izquierda, desnudo el cuerpo, con el rostro muy lastimoso y la manos abiertas mostrando la llagas. Se decнa que producнa una gran emociуn. Fue trasladada a una nueva casa de los dominicos en la calle del Conde de Peсalver y desapareciу en un incendio en 1936.

Despuйs de la desamortizaciуn de Mendizбbal en 1836, el convento pasу a ser sucesivamente cuartel de Alabarderos, colegio particular y sede del Teatro del Recreo, con cafй en la sala y capacidad para 700 espectadores.


Ubicaciуn del convento del Rosario y luego del Teatro del Recreo

Ubicaciуn del convento del Rosario y del posterior Teatro del Recreo


Allн triunfaron la actriz Trinidad Beria y los actores Juan Josй Lujбn, Antonio Riquelme y Josй Vallйs, verdaderos creadores en 1868 del llamado "gйnero chico", que llenaban por completo la sala &#8212a real la funciуn&#8212 en sus famosas representaciones de obras cortas de duraciуn aproximada de una hora. Era un genial invento ante la falta de espectadores a los teatros. A la gente no le interesaban los grandes conflictos que se producнan en la escena, que a unos les hacнas llorar a &#8212moco tendido&#8212 y a otros no liberarse de las preocupaciones y aсadir otras que no eran las suyas. Tampoco tenнan dinero para gastarlo en dramas y comedias. Bastante era ir tirando. Lo que querнan era divertirse con el menor gasto posible, y sin perder toda la tarde o toda la noche en el teatro.
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LA GRAN VНA DIAGONAL

A finales de los aсos cincuenta del pasado siglo y principio de los sesenta, el peligro de los derribos empezу a acechar al barrio de Maravillas. Se trataba de un proyecto megalуmano, conocido como Gran Vнa Diagonal, que pretendнa unir la plaza Espaсa con la plaza de Santa Bбrbara y, a travйs de Gйnova, llegar a la plaza de Colуn, aunque otra variante era llegar directamente a Colуn en lнnea recta. Es decir, conectar el oeste de la ciudad, cuesta de San Vicente, con el eje Prado-Castellana mediante una vнa ancha jalonada de rascacielos. Afectaba a un бrea, en la variante mбs sencilla, comprendida entre las calles de Sagasta, Hermanos бlvarez Quintero, Serrano Anguita, Travesнa de la Florida, Mejнa Lequerica, Barcelу, Fuencarral, Corredera Alta de San Pablo, San Vicente Ferrer, Santa Lucнa, Espнritu Santo, Pozas, Travesнa de Pozas, San Bernardo, Noviciado, plaza de Espaсa, Gran Vнa, Garcнa Molina, Parada, San Bernardo, Estrella, Silva, Luna, Madera, Escorial, Corredera Baja de San Pablo, Colуn, Fuencarral, Santa Brнgida, Hortaleza, plaza de Santa Bбrbara, plaza de Alonso Martнnez y de nuevo Sagasta.


La Gran Vнa Diagonal plaza de Espaсa-Colуn

Proyecto de la Gran Vнa Diagonal entre la plaza de Espaсa y Colуn

Otro proyecto posterior, no menos destructivo para el barrio de Maravillas, sуlo llegaba hasta la glorieta de Bilbao en lнnea recta y por las bravas, para allн incorporarse al centro de los bulevares.

Esta idea de una vнa diagonal ya se habнa barajado incluso antes, cuando en los aсos veinte, en plena construcciуn de la Gran Vнa, se pensу en la posibilidad de abrir otra mбs al norte.

Afortunadamente no llegу a materializarse ningъn proyecto por falta de recursos econуmicos, que no por oposiciуn vecinal que entonces no se habrнa tenido para nada en cuenta. Pero sн se hicieron numerosos desahucios de vecinos aduciendo la ruina de los inmuebles.


La Gran Vнa Diagonal plaza de Espaсa-glorieta de Bilbao

Gran Vнa Diagonal entre la plaza de Espaсa y la glorieta de Bilbao

La idea resurgiу ampliada con el llamado Plan Malasaсa aprobado por el Ayuntamiento en 1977. Afectaba a 45 manzanas situadas dentro de una amplia zona comprendida entre las calles de Sagasta, Fuencarral, Gran Vнa, plaza de Espaсa, Princesa y Alberto Aguilera. Suponнa el derribo de 550 edificios e intervenciуn parcial en otros 20. Los objetivos, aunque se abandonaba lo de abrir una vнa diagonal, eran conseguir la reducciуn de la densidad de edificaciуn, crear nuevas zonas verdes, sanear el sector, controlar mejor el uso asistencial y comercial, elevar los niveles de las viviendas, mejorar el trбfico y los aparcamientos y conseguir una movilizaciуn urbanнstica del sector.

Esta era la propaganda oficial, pero la realidad era otra: suponнa cambiar por completo el tejido urbano del barrio. En definitiva, se querнa echar a mбs de 30.000 vecinos para crear un barrio a medida de una clase media acomodada bajo el pretexto de la descongestiуn del trбfico y la modernidad.


Zona afectada por el Plan Malasaсa

Zona afectada por el Plan Malasaсa

Ya se habнa dado a conocer a la opiniуn pъblica a finales de 1975 y la reacciуn tanto a nivel de una prensa que estrenaba libertades como de los afectados, aglutinados en la Asociaciуn de vecinos de Malasaсa, fue de total desacuerdo. El Colegio de Arquitectos de Madrid y la Cбmara de Comercio presentaron las correspondientes alegaciones y, tras diversas correcciones, se pudieron salvar de los planes de derribo el Paraninfo de la Universidad Central, el palacio Bauer, el palacio de Sonora del Ministerio de Justicia, el Tribunal de Cuentas, la iglesia de San Ildefonso, el Museo Municipal o el Museo Romбntico, entre otros. Algunos de los que no tenнan una protecciуn integral y podrнan ser afectados eran el palacio de Altamira, el palacio de Parcent, el palacio de Barradas, las Salesas Nuevas la parroquia de Ntra. Sra. de las Maravillas, las Comendadoras de Santiago, el Teatro Lara o la Academia de Ciencias Exactas, entre otros muchos.

Empezaron a desahuciar a algunos vecinos aduciendo que las casas en donde vivнan amenazaban ruina, y si el Ayuntamiento daba el visto bueno (que lo daba), desalojaban el edificio y lo derruнan. No habнa indemnizaciones o eran muy escasas, pues en su mayorнa eran arrendatarios. En esa йpoca se alentaba oficialmente a que los vecinos abandonasen el centro para trasladarse a la periferia. El casco antiguo pasу de 332.973 habitantes en 1955 a 167.957 en 1980.

Pero en esto, que en las primeras elecciones democrбticas al Ayuntamiento, alcanzу la alcaldнa Tierno Galvбn, que tirу a la papelera el plan y ahн se acabу la historia.
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FIN MARAVILLAS 1                                                     



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